Real Jaén

Trágico final en A Malata

El Real Jaén no pudo hacerse con el esférico durante el partido disputado en A Malata. /LOF
El Real Jaén no pudo hacerse con el esférico durante el partido disputado en A Malata. / LOF

El Real Jaén cae derrotado ante el Racing Club Ferrol en el minuto 95

CARLOS CASTRO (OPTA) Y JOSÉ ANTONIO GUTIÉRREZ FERROL Y JAÉN.

Cuando ya acariciaba con los dedos un buen resultado, un tanto de Joselu le dio el triunfo al Racing Club de Ferrol en A Malata. Se perdió una batalla, pero la guerra se decide en el coliseo blanco, el próximo domingo a partir de las 20:00 horas. Cierto es que no marcar fuera penaliza. El Real Jaén tendrá que arriesgar ante un bloque ferrolano que generó mucho peligro en las acciones a balón parado y que se mostró superior en el segundo round. Todo se decidirá en el Nuevo La Victoria, donde los de la capital jienense no faltan a su cita con el gol desde noviembre de 2017.

1 RACING FERROL

0 REAL JAÉN CF

Racing Club Ferrol:
Rivas, Seoane, Villarejo, Fornos, Garrido, Pau Bosch (Borja, min. 91), Armental (Marcos Álvarez, min. 91), Beltrán (Moreira, min. 66), Juan Antonio y Joselu.
Real Jaén CF:
De la Calzada, Choco, Dani Fragoso, Javi Pérez, Ocaña, Cervera, Juanma Espinosa (Heras, min. 70), Armero, Mario Martos, Juanca (Juan Carlos, min. 88) y Antonio López (Juan Delgado, min. 80).
Gol
1-0, min. 95: Joselu.
Árbitro:
García Riesgo (C. Asturiano). Amonestó a los locales Seoane, Garrido y Pablo Rey. En el Real Jaén mostró tarjeta amarilla para Juanma Espinosa, Juanca, Javi Pérez, Fragoso y Juan Delgado. Expulsó con doble cartulina amarilla a Choco (minuto 89).
Incidencias:
7.500 espectadores en A Malata, con casi doscientos jienenses.

El choque tenía un denso aroma a duelo de superior categoría. Tanto por el escenario, por la tensión que se respiraba en el ambiente y por el fútbol que empezaron a destilar sus protagonistas. Un ritmo alto, con fútbol ofensivo y sin concesiones. Los blancos se mostraban fieles a su guión habitual. Querían doblegar a su rival por medio del esférico. Y el Ferrol parecía mantenerse a la espera, estudiando la situación.

A Malata tenía que ser un territorio de caza de unos lagartos con hambre de recuperar la categoría perdida hace dos temporadas. Pero el Real Jaén se fue desinflando y encerrando atrás por el empuje de un bloque ferrolano muy incisivo por ambas bandas.

El Real Jaén comenzó el partido controlando. Quiso quedarse con la posesión e imponer un ritmo lento para limitar un posible inicio en tromba del cuadro departamental.

Los estudiosos de este apasionante deporte aseguran que en los primeros minutos se juega el partido que quieren los entrenadores. Sólo un gol es capaz de sacar ese tapón táctico, y darle un mayor protagonismo a la rebeldía de los futbolistas. Y en un partido con aroma a final esta ley se acentúa mucho más. Si embargo ayer, nadie salió a verlas venir. Desde el principio se pudo ver a dos conjuntos verticales. El balón viajaba de un área a otra sin mediar especulaciones de por medio.

El duelo entre dos grandes de este deporte, dos históricos que merecen militar en una categoría superior, estaba resultando muy igualado. Intenso y sin concesiones. En un escenario que obligaba a mimar la pelota, a que el balón lo pasara bien, lo contrario podría ser un sacrilegio. El césped del feudo ferrolano es una alfombra. Una invitación a desplegar fútbol de muchos quilates. Una envidia para los jienenses que se desplazaron ayer a tierras gallegas.

Si el Real Jaén cuenta con dos puñales en sus laterales, el Racing de Ferrol no se quedaba atrás. Armental hizo sufrir a Ocaña.

Los locales demostraron su peligro en las acciones a balón parado en el primer remate, con mucho peligro, entre los tres palos, obra de Garrido, que acabó anulado por fuera de juego previo.

Duelo táctico

En el ecuador del primer round nada ni nadie rompía el equilibrio. Y seguían dándole importancia al balón, necesario porque sólo hay uno, y pensaban en algo más que defender la portería. El espectáculo lo agradecía, al menos para los amantes de la pizarra y lo táctico.

El duelo tenía pequeños entresijos tácticos. El Jaén necesitaba más posesión y, con ella, generaba un agujero enorme en el lado derecho de la zaga locataria. Juanca arrastraba al centro a Seoane y le abría un pasillo a Ocaña, pero Larraz consiguió detectar el desajuste. Retrasó unos metros a Adrián Armental, que por otro lado estaba siendo la principal baza ofensiva por su rapidez. Tapada esa vía de agua, Crespo cambió la orientación de la llegada con el recorrido de Choco, que daba profundidad al juego visitante en la parcela apoyándose en Armero.

El Real Jaén estaba perdiendo algo de protagonismo en el encuentro. La explicación había que buscarla en que le estaba costando, más que en la temporada regular, hacerse con el esférico. Los verdes le estaban discutiendo, con mucho descaro, la posesión del balón. Juanma Espinosa y Cervera no tocaban la pelota tanto como están acostumbrados y los blancos andaban huérfanos de timón en la parcela ancha del terreno de juego.

Seguía el empate a cero y la consigna pasaba por minimizar errores para llegar con opciones a los minutos finales. Sin olvidar la vuelta del próximo domingo en el Nuevo La Victoria.

El extremo Armental puso a prueba los reflejos del ángel blanco. El cancerbero respondió con una gran parada al lanzamiento cruzado. Minuto 36 y el marcador no se movía.

Al descanso se llegó con la sensación de que tocaba afrontar una eliminatoria muy larga. Los locales habían hecho daño por banda ante un Real Jaén, que no renunciaba a su filosofía, pero que estaba incómodo al perder la exclusividad del esférico. El duelo prometía buen fútbol en su arranque pero se fue apagando conforme pasaban los minutos por lo mucho que había en juego. Limitaron la capacidad de riesgo, conscientes de lo que quedaba por disputarse.

'Una pasión no entiende de kilómetros', rezaba en una pancarta desplegada al descanso en la zona ocupada por los aficionados jienenses. Dos autobuses se desplazaron desde la capital jienense a los que se sumaron algunos en sus vehículos particulares. Cerca de doscientos fieles seguidores que sumaron más de 1.800 kilómetros, en ida y vuelta, para seguir al conjunto que llevan grabado a fuego en sus corazones.

Los locales salieron volcados sobre la portería jienense en el arranque del segundo round. Un acoso y derribo asfixiante. Un martilleo constante que preocupaba al técnico granadino Germán Crespo.

Los pupilos dirigidos por Emilio Larraz realizaron un ingente derroche físico en el primer cuarto de hora del segundo periodo. Sin fortuna. El cansancio daba muestras de empezar a aparecer en A Malata.

En seis minutos contó con dos ocasiones. Primero, con una falta lateralizada que volvió a mostrar la calidad del cancerbero visitante, y luego en un córner con el esférico paseándose por delante de la portería sin que ni verdes ni morados contactasen con él. De la Calzada estuvo pleno de reflejos en el minuto 63 para compensar el despiste defensivo en una falta en tres cuartos que sacó Pablo Rey. Joselu recibió en el área y, aunque encontró una linea de disparo, se encontró con la velocidad de reacción del portero cayendo al suelo para desviar.

Juanca perforó la portería local, pero la acción estaba invalidada por fuera de juego. Los lagartos afilaban sus colmillos cuando comenzaban a aparecer los espacios. El rigor táctico daba muestras de ser algo más flexible en ambas áreas. Y ambos técnicos comenzaron a mover a sus piezas.

Los ayer morados se habían sacudido el dominio inicial de los locales. Tampoco pudo mantener la apuesta, del ritmo vertiginoso, el bloque verde.

En la recta final del partido tocó volver a sufrir. El empuje del Ferrol encerró a los jienenses demasiado atrás en su área. Y los de Larraz repetían el guión incisivo por ambas bandas.

En el 81 Seoane no pudo precisar un remate con la testa cuando se encontraba libre de marca en el área.

La parada del partido, y podría ser de la eliminatoria, la firmó Ángel de la Calzada en 86. Garrido remató de forma acrobática con una bella chilena y el meta jienense metió una mano salvadora.

Crespo realizó su último cambio. Juanca dejó su sitio al malagueño Juan Carlos.

Lo que hasta ese momento parecía la peor noticia llegó en los últimos compases. Choco vio su segunda cartulina amarilla por tocar el balón con la mano. Se perderá la vuelta en Jaén.

Pero el destino siempre puede ser más cruel. El colegiado alargó el duelo cinco minutos y en los últimos segundos, tras un saque de esquina, Joselu marcó el tanto del triunfo local. Ángel de la Calzada se lució para evitar el primer remate en la misma línea de gol, pero vencido, no pudo oponerse al segundo intento local.