Real Jaén

Serio toque de atención

El duelo fue trabado y en ningún momento tuvo continuidad, tal y como deseaba el CD Rincón. /BESTPHOTOSSOCER / REAL JAÉN
El duelo fue trabado y en ningún momento tuvo continuidad, tal y como deseaba el CD Rincón. / BESTPHOTOSSOCER / REAL JAÉN

El Real Jaén firmó un mal partido y cosecha su segunda derrota consecutiva en Liga | Los blancos no tiraron, con intención, ni una sola vez entre los tres palos de la portería local y se vieron superados por las contras del CD Rincón

JOSÉ A. GUTIÉRREZJAÉN

A este deporte a veces no hay quien lo entienda. El Real Jaén pasó de deleitar a propios y extraños con un fútbol exquisito en el feudo de dos conjuntos de Segunda División B a ser un bloque de juego febril y angustiado. El equipo no estuvo a la altura. Falto de gracia técnica, de imaginación y hasta por momentos de intensidad.

El talento no apareció ayer para honrar la nueva idea de juego que necesita asociaciones y atrevimiento a partes iguales. Y el Rincón aprovechó sus bazas demostrando que en estas categorías el fútbol es algo más, es también faltas, segundas acciones, disputas, saques de esquina, meter la pierna y no encajar goles con tanta facilidad. Los blancos llevan cinco en sus dos últimos encuentros ligueros.

Ya desde el inicio quedaron claras las intenciones locales. Esperaban, agazapados atrás, el error de los blancos para montar una contra mortal. Y el plan les salió bien.

La primera llegada fue para el Rincón. Un balón al segundo palo que Villegas no enganchó con precisión a rematar de cabeza por muy poco.

La posesión era de los jienenses. En un césped artificial muy desgastado intentaban mimar el balón. Crespo había realizado cambios en el once. Se quedaron en el banquillo jugadores como Juanma Espinosa y Víctor Armero y entraron Fran Hernández y Juan Carlos. El resto, los habituales con Antonio López como referente ofensivo ante la ausencia por lesión de Migue Montes.

El Real Jaén manejaba el balón pero sin mordiente a la hora de abordar el área rival y las ocasiones eran de los rojillos. Alberto cabeceó, por encima del larguero, un buen centro colgado al área desde la izquierda por Chiquero.

El Rincón fue el primero en golpear por mediación de Joseíto. El tanto representa un auténtico tratado del gol promedio y habitual en este tipo de terrenos de juego. Patadón a seguir del portero, prolongación de cabeza en el centro del campo, pugna entre el ariete local y un central visitante, batalla que gana Joseíto al que le queda el balón franco, con Ángel algo adelantado, y el jugador rinconero supera al meta jienense de vaselina. Parece sencillo.

Tocaba remar con el marcador en contra. El tanto vino a reforzar la idea propuesta por los de Carlos Díaz. El Real Jaén acusó el golpe, pese a que intentó reaccionar en una acción en la que Antonio López bajó el esférico de espaldas, pero su remate acabó muy flojo en las manos de Iparaguirre.

Juan Carlos firmó la mejor ocasión de los blancos. Entró por la derecha y su disparo, con mucha intención, no encontró portería por poco, perdiéndose por encima del travesaño.

Mala adaptación

El Real Jaén estaba dando la sensación de ser un bloque con aroma a Segunda División B al que le está costando adaptare a las necesidades de Tercera.

A la media hora de juego se lesionó en los locales Alberto que tuvo que ser sustituido por Víctor Estébanez.

Fran Hernández estaba impartiendo un 'master' de cambios de dirección con sentido. Pero la defensa del Rincón se mostraba férrea y sólida y aprovechaba cualquier despiste para morder arriba.

El guion en el inicio del segundo round apenas cambió, porque así lo estaban escribiendo los locales y en gran parte también debido a que el Real Jaén no lograba sacar al encuentro de su ritmo soporífero.

Crespo movía sus piezas en el 55, entraba Armero por Juan Carlos. Pero nada cambiaba. En el minuto 60 Alberto López se plantó, completamente solo, ante Ángel de la Calzada, pero con todo a su favor el bote del balón le jugó una mala pasada y envió el esférico a las nubes.

Los minutos pasaban y el Real Jaén no daba con la fórmula para crear incertidumbre en el área local. Antonio López disfrutó de una doble ocasión. Minuto 75 se estaba acabando el tiempo.

El resultado adverso le estaba obligando a atacar con todo, pero los blancos descubrieron que les faltaba músculo y pegada para el reto.

El partido moría sin que los jienenses atosigaran a un rival que no dudaba en montar contras eléctricas. Las ideas las tenían muy claras.

Para poner el punto y final al sainete, Migue Ángel culminó una contra cruzando con precisión quirúrgica el esférico y firmando el dos a cero en el minuto 92.

Terminó el partido y el Real Jaén se marchó del Palo sin haber logrado descifrarlo.

Fue un duro correctivo, un serio aviso que se completa con el equipo llamado a pelear por la primera plaza durmiendo, aunque con un partido menos, en puestos de descenso y a seis puntos de las posiciones de privilegio. Una cura de humildad, aunque lo positivo es que la lucha acaba de empezar.

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