Real Jaén

El Real Jaén repite errores

El Real Jaén de los 99 tantos en el curso liguero se volvió a quedar sin marcar por segundo partido consecutivo en el rol de visitante. /LOF
El Real Jaén de los 99 tantos en el curso liguero se volvió a quedar sin marcar por segundo partido consecutivo en el rol de visitante. / LOF

El equipo blanco muy superior al Algeciras CF en todo menos en el resultado; ahora toca remontada

MODESTO SÁNCHEZ Y JOSÉ A. GUTIÉRREZALGECIRAS Y JAÉN.

Cómo narrar lo inexplicable. Este Real Jaén tiene en la pelota una virtud que lo hace un equipo diferente. Pero su buen fútbol, y las numerosas ocasiones que genera, no se están viendo traducidas en el luminoso. A un Real Jaén de 99 goles, que durante el curso regular se le han escapado los tantos, como anguilas entre los dedos de las manos, le cuesta hacer gol cuando más falta le hace. Imposible encontrar un algoritmo que lo explique. Hay mil razones y ninguna. Este deporte es así.

El fútbol no tiene piedad y suele golpear a quien no aprende de sus errores. Con todo, cuando no se puede ganar no está mal saber empatar. Pero el que no aprende de sus errores está condenado a repetirlos una y otra vez. El Real Jaén fue superior en todo salvo en el resultado. El Racing Club de Ferrol había advertido de lo que supone jugar un play off. Y los jienenses no atendieron a los avisos. Como en tierras gallegas sufrieron una expulsión en la recta final que volteó el mando del choque. Y encajó un tanto en los últimos instantes después de haber sido infinitamente superior.

LAS CLAVES

1
Romero
El 'gato' Romero mantuvo al Algeciras CF vivo en la eliminatoria con sus intervenciones
El meta sevillano Detuvo un penalti en el 49 a José Cervera.
2
Penalti fallado
Cervera tenía estudiado al meta rival
Lanzó el penalti al lado al que no suele tirarse, pero Romero estuvo ayer excelso y detuvo el disparo.
3
Expulsión de Moha
El conjunto blanco repite el resultado de Ferrol. Y con un desenlace parecido
expulsión de Moha y gol encajado en la recta final.

Solo queda agregarle grandes dosis de fe a una ecuación que pasa por darle la vuelta a la eliminatoria en el coliseo blanco.

Germán Crespo apostó por un once en el que la principal novedad estaba en los encargados de llevar el timón de la nave. Cervera y Heras, dupla habitual en el rol de visitante. Más músculo y trabajo. Arriba llamaba la atención la apuesta de Raúl García. Velocidad por banda buscando sorprender.

El césped del Nuevo Mirador era un tapete verde. Quizás con la hierba algo más alta, pero un gran escenario para destilar por sus botas el fútbol que atesoran los jugadores que ayer vestían demorado. A la altura de un gran duelo.

Este Real Jaén tendrá o no éxito, pero morirá siendo fiel a su filosofía de juego. Desde el pitido inicial apostó por mimar el esférico. Los locales, dirigidos por Emilio Fajardo, no parecían incómodos en el papel de espectadores.

La primera llegada fue una galopada de Raúl García, cimentada en la solidez defensiva de Moha, para recorrerse toda la banda. La acción acabó en saque de esquina.

Moha fue el encargado de sustituir a un peso pesado como el capitán Choco, que cumplió ayer su segundo partido de sanción por lo que estará disponible para la vuelta en el Nuevo La Victoria. Vio una cartulina amarilla muy pronto, a los ocho minutos de juego, que acabó resultando crucial.

Raúl García tenía un puñal, con una marcha más, con el que estaba descosiendo el entramado defensivo armado por los algecireños. Mayor presencia en el área rival de un Real Jaén que controlaba el choque.

Mario Martos y Raúl García firmaron una sociedad letal por banda derecha a la que solamente le faltó un conexión más precisa con Juanca. Martilleaban los morados, sin llegar a agobiar, el portal defendido por Romero.

El Algeciras velaba armas agazapado en las trincheras. Confianza en un fútbol mucho más directo y en aprovechar un error del rival. Pipo lo intentó desde la frontal sin encontrar los tres palos. Respondió Mario Martos con un juego mucho más elaborado, asociándose entre las líneas rivales.

Estilos opuestos

Pausa y serenidad. Controlando todo lo que sucedía en su entorno y verticalidad eléctrica para buscar la espalda de la defensa jienense. Era la receta del plan ideado por Fajardo para noquear al Real Jaén. En el conjunto blanco ha quedado claro que el estilo no se negocia.

Romero se lució en un balón colgado al punto de penalti que acabó con un fuerte disparo de Mario Martos que buscaba el palo derecho.

El partido se fue sacudiendo su inicial rígido corsé táctico inicial. Juanca se cobró una falta y una tarjeta para Juan Carlos. La acción la botó con su guante Cervera, Romero firmó dos paradas para la galería y en el tercer remate el balón acabó siendo repelido por la madera. La Diosa Fortuna se resistía a corresponder a los méritos de un Real Jaén, muy superior, que merecía ir por delante en el marcador.

Sin tregua ni paz cuando el objetivo pasa por marcar un gol fuera de casa. Era el objetivo marcado y los de la capital jienense querían lograrlo por medio de un fútbol vistoso y generoso con el espectador. Destilando uno de los mejores encuentros de los últimos meses.

El Algeciras también mordía, de forma mucho más pausada, pero sin restarle intención. Un testarazo de Antonio Sánchez en el 34 se perdió cerca del poste.

Camino del final del primer acto el Algeciras había dado un paso al frente.

El partido llegó al descanso con un ritmo trepidante. La pelota visitaba ambas áreas a una velocidad de vértigo. El Real Jaén disfrutó de dos contras en las que quizás no se tomó la mejor decisión en el último minuto. Y sin goles.

En el segundo round el Real Jaén siguió escribiendo un guión idéntico. Circulación del balón por todo el frente de ataque buscando los huecos que el Algeciras le negaba de forma tozuda.

Pero cuando no puede ser, no se puede y además suele ser imposible. Romero se estiró para detenerle una pena máxima a José Cervera en el minuto 49. La grada local multiplicaba su fe.

El gato sevillano estaba manteniendo con sus intervenciones al Algeciras CF en la eliminatoria.

Tocaba superar el momento de aturdimiento que supone tocar el objetivo con la yema de los dedos. Miradas desconcertadas y caras aturdidas. ¿Qué más era necesario producir en ataque para perforar la portería local? Romero, una vez más en dos tiempos, tras tiro de Moha con su zurda, seguía con el cerrojo echado en sus tres palos.

El dominio del Real Jaén era tiránico, a ratos insultante. Pero baldío porque no se traducía en goles. Fajardo pedía, sin fortuna, que los suyos adelantaran líneas.

Si algo puede salir mal, empeorará. Antoñito se cobró la segunda amarilla de Moha. Más de 20 minutos en inferioridad. Con todo, Alberto Heras habilitó a Juanca en una contra eléctrica que volvió a toparse con el muro Romero. El Real Jaén se estaba descomponiendo. Tocado en lo moral y lo físico. Y el Algeciras empezó a oler a sangre.

Ahora era el Real Jaén el que estaba encerrado en su área. Y De La Calzada el 'ángel' que salvaba los muebles.

El Algeciras puso sobre el verde todo su arsenal ofensivo. En el bando contrario, Crespo se veía obligado a dar entrada a Ramón porque su equipo hacía aguas atrás.

Y llegó la compensación en el área jienense. En una acción en la que la sensación fue que Karim se marcó un piscinazo sin líquido elemento, el colegiado señaló el punto de penalti. Iván no falló y adelantó a los locales.

El Real Jaén se había convertido sin merecerlo en un náufrago desorientado. Miradas aturdidas y caras desconcertadas. El roto pudo ser aún mayor.

Fútbol y resultado

Al final derrota por uno a cero, con muchos elementos que recuerdan al partido disputado en Ferrol. Se puede perder destilando un fútbol inolvidable, pero lo verdaderamente importante es aprender de los errores para no repetirlos. Entre otras cosas porque ya no quedan más bolas extras.

El Real Jaén de los 99 tantos durante el curso liguero se volvió a quedar sin marcar en el rol de visitante. Un error que ya no tiene remedio. Con todo, quedan 90 minutos en el feudo jienense.

Los actores de esta obra están citados el próximo domingo con el Nuevo La Victoria como escenario a partir de las 20:30 horas. Toca empezar a poner en marcha la operación remontada, llenar las gradas y aprender de los errores, porque la historia en este deporte suele ser muy tozuda.