Real Jaén, noventa y siete años de sueños blancos y morados

Aficionados en el antiguo estadio de La Victoria./JOSÉ A. GUTIÉRREZ
Aficionados en el antiguo estadio de La Victoria. / JOSÉ A. GUTIÉRREZ

El club blanco se acerca a su centenario aquejado de múltiples achaques económicos pero con el impulso de una afición siempre fiel

JOSÉ A. GUTIÉRREZJAÉN

El 13 de agosto de 1922 germinó un sentimiento que se mantiene vivo en los corazones de un buen número de aficionados jienenses. Con su mala-malísima salud de hierro, como popularizó el añorado Fernando Arévalo, el Real Jaén ha ido superando avatares y cornadas con algunos momentos para la historia como sus tres campañas en la máxima categoría del fútbol nacional (53-54, 56-57 y 57-58) y 16 en la categoría de plata del fútbol nacional. En la actualidad pelea por su supervivencia contra unas deudas económicas (las principales con la Agencia Tributaria y la Seguridad Social) contraídas tras su conversión en Sociedad Anónima Deportiva y hay que explicar por una pésima gestión de sus responsables sumada a la entonces laxa fiscalización de las diferentes administraciones.

La entidad, casi centenaria, necesita el calor de sus aficionados y de unos dirigentes que sepan guiar el timón de la nave blanca para poder celebrar sus cien años de vida. Y, a ser posible, lejos del pozo de la Tercera División.

Son legión lo que, pese a los achaques del club, apuestan por llegar al centenario, sumando esfuerzos. Un ejemplo lo encontramos en dos aficionados, José María Cano y Juan Antonio Águila, quienes con su dedicación y trabajo, humilde y silencioso, están recopilando la historia del Real Jaén con el objetivo de publicar un trabajo, de varios tomos, que debe ver la luz coincidiendo con el centenario del club, dentro de tres años.

Parte de esta documentación se puede seguir y consultar en el blog 'Zonarealjaén' y en sus redes sociales. Un viaje apasionante, un aperitivo, de lo que los seguidores de este club podrán degustar dentro de unos años.

Como en otras localidades del territorio nacional, «la introducción del fútbol en nuestra ciudad viene de la mano de los trabajadores ingleses de empresas de explotaciones mineras como eran la Sociedad Óxidos Flórez, que centraban su actividad en la manufactura del mineral de hierro, que después se comercializaba en el Reino Unido.

Dichos trabajadores ingleses practicaban este deporte en las explanadas colindantes a la empresa ubicada en el sitio de Peñamefécit. Esto determinó que grupos de jóvenes empezaran a practicar distintos deportes en aquellas parcelas», explica Cano.

Y de esa semilla empezaron a surgir conjuntos, «entre ellos el Jaén Football Club, existiendo constancia de su existencia al menos desde 1907. Se disputaron partidos frente a clubes provinciales, lo que nos habla que el origen del club pudiera ser de principio de siglo».

En la plaza de toros

Pese a ello el club se constituye formalmente en 1922. «Sirvieron de base las peñas deportivas como La gimnástica y El balompié, que se fusionaron en dicho año para dar lugar al Jaén Football Club, a partir de dicha fecha comienzan los tramites de solicitud a Casa Real, quedando constancia fehaciente desde noviembre de 1923, fecha en la que ya disponía de dicho título».

Como curiosidad, disputaba sus partidos en la plaza de toros y en las explanadas de Peñamefécit. «El primer campo de fútbol de la ciudad un tanto rudimentario es patrocinado por la Unión Deportiva Giennense, otro de los equipos de la ciudad, se inaugura el 20 de Mayo de 1923, aunque pronto pasarían a ser utilizados por el Real Jaén FootBall Club club que dirigía el médico don Juan Nogales Martínez.

El campo de Peñamefécit, lindero con la fábrica de óxidos donde se dieron los primeros pases de football en sus explanadas, ya disponía de las dimensiones reglamentarias, con sus recién pintadas líneas y áreas, pintadas con cal de la Fuente de la Peña, su valla a base de postes de madera con una cuerda atada a ellos y hasta sus sillas facilitadas por el industrial, popular en los medios deportivos llamado Ramón Jaén. A lo largo de 1923 se jugaron numerosos partidos amistosos al no estar el equipo federado».

Posteriormente en 1924 se proyecta un campo más sofisticado, el Stadium Peñamefecit, próximo al anterior, «el cual disponía de habitaciones para que se vistieran en ellas los jugadores, con su bar, con gradas de madera para el público. Y lo principal, al ser un recinto cerrado ya hacía pasarse a todo el mundo por la taquilla para poder ver los encuentros, ayudando así a los gastos del club, pese a que en aquellos tiempos los jugadores no cobraban nada o casi nada».

Los inicios

A lo largo de 1925 en Asamblea general desarrollada un 6 de enero de 1925 se conforma una directiva encabezada por Juan Nogales Martínez. En la temporada 1926-27 el equipo queda federado en el subcomité Córdoba-Jaén y más concretamente en su segunda categoría.

En 1929 el equipo se reconstituye en una Sociedad que abarca más deportes aparte del fútbol, fundándose la Sociedad Olímpica Giennense. Vestía pantalón azul y camiseta roja. En 1930 se juega en el campeonato regional de Tercera categoría ascendiendo a Segunda categoría, ascenso que se repite en la temporada 1933/34 a primera categoría regional.

«En la temporada 1935/36 empiezan de nuevo los problemas económicos no disputándose partidos federados, a lo largo de la guerra civil al contrario de lo que se podría pensar, se disputaban partidos amistosos casi siempre con equipos militares y con una función social de recaudación de dinero para diversos fines».

En 1943 bajo la presidencia de don José Contioso el equipo asciende a la Tercera División. Un partido ante el Algeciras sería la despedida del Stadium de Peñamefecit, rival que de nuevo el 29 de octubre de 1944 inauguraría el Estadio de La Victoria con un empate a dos.

En la 1947/487 bajo la presidencia de don Joaquín Mollinedo, «otro de los grandes presidentes del club», se solicita a la Federación Española de Fútbol y a los organismos competentes el cambio de nombre del equipo, «para recuperar el nombre original de su fundación. Fue autorizado un 7 de septiembre. La única forma de recuperar el título de Real era que lo hubiera tenido en su origen, toda vez que no existía monarquía en esa época».

Época dorada

El 30 de abril de 1952 se estrena el himno del Real Jaén obra del maestro Sapena, culminándose el año con la consecución de la Copa RFEF al vencer un 17 de junio por tres a uno frente a la Orensana.

Se consiguió el ascenso a Segunda División por primera vez en la historia «de manos del entrenador Adolfo Bracero, ascenso que se repetía en la 1952/53 a Primera. Bracero es uno de los entrenadores que pasaron a la historia de nuestro club. Después del descenso a Segunda el club jugó en dicha categoría hasta 1963, donde se volvía a la tercera división tras perder una promoción de ascenso con el Hospitalet».

Ese año se retiró Ángel María Arregui, «el futbolista más importante de la historia del club, el cual cambió la misma desde su llegada en 1950».

A partir de esta fecha los documentos y las fuentes en las que beber se multiplican de forma exponencial. Desde el 63, el Real Jaén ha disfrutado hasta en ocho ocasiones de las mieles de la categoría de plata del fútbol nacional. Pero nunca ha conseguido enlazar más de tres años. El último ascenso fue en el año 2013 bajo la batuta de Manolo Herrero.

Ahora, el Real Jaén contabiliza su tercer asalto para dejar atrás el Grupo IX de Tercera División. El club blanco lo hace con la guadaña que supone las deudas que arrastra con las administraciones públicas, empresas y particulares. Una amenaza constante de disolución que requiere un plan de gestión serio y responsable para dar viabilidad a una entidad que sueña con rememorar laureles pasados.