Ideal
Real Jaén

Álvaro Montero Delantero del Real Jaén

"Me costó dinero jugar en el Real Jaén pero cumplí un sueño"

Montero posa junto al escudo del Real Jaén en el estadio.
Montero posa junto al escudo del Real Jaén en el estadio. / M. Á. C.
  • Pichichi de la liga el madrileño ha empezado como un tiro sacándose la espina de la pasada temporada en la Segunda División A

Máximo goleador de la liga y referencia ofensiva clara de un Real Jaén con la aspiración de retornar al fútbol profesional por la vía rápida. Álvaro Montero Fernández (Madrid, 28-8-1988) apostó fuerte en enero para venir al Santo Reino (pagó la cláusula de rescisión al Zamora de su bolsillo, más de veinte mil euros) y el fútbol le jugó una mala pasada en forma de lesión. Aun así, el espigado delantero de 1,90 metros y rostro juvenil, formado en la cantera del Zaragoza y el Alcalá y estudiante de ADE (Administración y Dirección de Empresas, le queda una asignatura) se siente agradecido por haber debutado en Segunda A, cumpliendo un sueño. Y avisa, le quedan muchos por cumplir. Como un ascenso, por ejemplo.

–Pichichi con cuatro goles en seis partidos, dos postes y un penalti provocado ¿no es mal inicio, no?

–(Sonríe) Lo más importante es que el equipo se encuentra cada vez más cómodo, vamos asimilando lo que el míster nos pide. Lo que permite a los delanteros marcar goles es el trabajo del equipo.

–¿Echando números, le costó dinero jugar en el Real Jaén?

–Sí me costó, pero para mí era una oportunidad que no podía dejar escapar. Cuando uno trabaja muy duro durante toda una vida y llega un club así que confía en ti para Segunda no me lo pensé e hice todo lo posible para estar aquí. Estoy agradecido.

–Empezó teniendo minutos, pero llegó la lesión y todo se torció, hasta el descenso ¿cómo vivió todo?

–Fueron unos meses muy duros, era un salto muy importante para mí jugar en Segunda, quería demostrar, ayudar al equipo en lo que pudiera, pero las circunstancias no se dieron, ni siquiera pude entrenar con el grupo. El descenso fue demasiado duro para nosotros, pero bueno eso fue el año pasado. No pensamos ya en eso, no nos ayuda. Miramos esta temporada, que va a ser muy complicado devolver el club donde se merece porque cualquier rival te complica.

–¿Tuvo más ofertas este verano?

–Aybar me llamó y no contemplé más opciones. Ellos apostaron por mí en diciembre y era un proyecto más a largo plazo y por el descenso no se pudo dar.

–¿Cómo le convenció?

–Confió en mí desde el principio. Acabé sin jugar y tampoco es sencillo que alguien confié en ti así.

–El mejor Montero está por ver.

–En cada entrenamiento se intenta progresar. Claro que puedo mejorar, en el fútbol no se puede vivir del pasado.

–¿Las claves para ascender?

–Mucha ilusión, mucho trabajo desde el principio y estar todos mentalizados en que es muy complicado. No pensamos tan a largo plazo, queremos hacer un conjunto sólido, con mucha unión y dejarnos la piel. Es una categoría muy difícil, la semana pasada lo vimos. Todos los rivales son complicados y están más motivados por jugar con un equipo que hace nada estaba en Segunda A.

–¿Se imagina marcando el gol del ascenso?

–(Resopla) Queda mucho para eso. Solo me imagino con el Granada B.

–¿Algún compañero que le haya sorprendido en lo deportivo?

–Muchos de los que se han quedado. No te podría decir uno. Lo más importante es tener un grupo, lo creo de verdad.

–¿Y un rival?

–No te sé decir. En Córdoba varios, y el estadio.

–Y ahora están en Primera. Fútbol.

–Cuando nos enfrentamos allí estábamos igualados a puntos con ellos, fíjate. Pero bueno, eso es pasado.

¿Y de entrenadores?

–He tenido mucha suerte. En Villaviciosa tuve muy buenos, Juanjo o Nano y en Zamora con Roberto aprendí mucho. Manolo el año pasado confió en mí cuando por circunstancias me tocó jugar. Y Aybar destaca la pasión que siente por su trabajo y la profesionalidad y sobre todo que nos intenta hacer ver las cosas desde otras perspectiva, comprender el juego para ser mejores futbolistas y personas.

–¿Su ídolo de siempre?

–Van Nistelrooy y Raúl.

–Fuera de un campo dónde le buscamos.

–Me gusta el cine, salir a tomar algo, se come muy bien aquí. Y la gente es muy cercana y vive mucho el fútbol. Y en la Universidad.

–¿Y un estadio en el que jugar?

–Cualquiera de Primera. El fútbol es lo que me ha enseñado: puedes estar en un campo con más gente o menos, más nombre o menos, pero el fútbol es siempre igual.