Real Jaén

José López, la otra cara del Real Jaén

José López Abril posa con una de las camisetas que consiguió para ayudar al Real Jaén./
José López Abril posa con una de las camisetas que consiguió para ayudar al Real Jaén.

Uno de los primeros en llegar y de los últimos en marcharse, en un colectivo voluntario formado por personas incluso de fuera de Jaén. Durante los dos últimos años ha sido el responsable de los porteros de la entidad de forma altruista

JOSÉ A. GUTIÉRREZJAÉN

Quien quiere ayudar a mejorar su entorno, aportar su granito de arena, acaba encontrando la fórmula. Es el caso de José López Abril, uno de esos aficionados anónimos, que no suelen tener líneas de gloria en las crónicas blancas pero que desempeña una labor, callada y humilde, imprescindible para el día a día de un club de fútbol.

Este seguidor se preguntó en 2017 qué podía hacer para ayudar al Real Jaén, se acordó de la iniciativa de unos años atrás consistente en sortear camisetas y se puso manos a la obra. Acabó movilizando a jugadores de toda la geografía nacional y poniendo en marcha una rifa solidaria que le sirvió también para que el club se fijara en él y depositara su confianza para un puesto de mucha responsabilidad, «y que no está remunerado económicamente», explica el protagonista.

Su rostro no es muy conocido. Pero él era uno de los primeros en llegar al coliseo blanco los días de partido. El responsable de los porteros que controlan el acceso a las distintas zonas del campo. «Dos horas antes ya estábamos allí organizando todo el trabajo», comenta. Una labor que compaginaba con la coordinación de los jóvenes que cada domingo colaboran también como recogepelotas.

«Han sido dos años. Me llamaron José Quesada, que ya no está en el club, y Salva Márquez. Les gustó mi iniciativa con las camisetas y depositaron su confianza en mi persona». Interrogado por la experiencia vivida, reconoce que «ha habido de todo. En este puesto siempre hay problemas con gente que quiere colarse o meterse en una zona que no le corresponde. A los porteros los rotábamos para intentar evitar situaciones complicadas. Sé que se ha colado gente, pero hemos intentado desarrollar el trabajo de la mejor forma». Incluso se ha encargado de organizar el reparto de la revista promocional de la entidad.

«El primer año me costó. Tuve que tirar de amigos. Estábamos unas 15 personas. Hay que tener en cuenta que es algo voluntario por lo que no todos los días puedes disponer de la misma gente. Este último año hemos estado unos 30. No se percibe nada de dinero. Muchos son socios, igual que yo. Y colaboramos con el club. Es por ayudar al Real Jaén».

La figura de los porteros es poco conocida. «Y hay personas que llevan muchos años, algunos más de diez. Otros incluso estuvieron en el antiguo estadio de La Victoria. Es gente muy implicada. Incluso una chica, Elsa, que no es española, está trabajando en Rus y tenía que hacer turnos para poder ayudarnos. Otros también son de fuera de la capital. También está David Jiménez que se encargaba de abrir las puertas».

Cuando el Real Jaén juega en el rol de local pueden estar hasta dos horas antes del inicio del partido. «Y después en tribuna hay una puerta de guardia, la número tres, que siempre está abierta. Al terminar el partido también solemos ser de los últimos en marcharnos». Y como único pago reciben un refresco al finalizar.

De esta forma, este año le toca seguir al Real Jaén «desde la distancia. He renovado mi carnet de tribuna y los de mi casa (4). Aunque me perderé la mayoría de partidos porque me toca trabajar, después de formarme, de Policía Local en Archidona».

No esconde su opinión sobre la campaña de abonos. «Para tener un buen equipo es necesario que los precios sean acordes, aunque creo que podrían haber incluido algo más. Está bien la subida, pero deberían haber mantenido por ejemplo los medios días del club».

Por último quiere lanzar un mensaje a la afición. «El club está por encima de todo y por eso la gente no debe dudar en abonarse».

Campaña solidaria

Con la campaña de camisetas logró reunir más de 20 prendas de distintos jugadores. Pretendía obtener unos 12.000 euros y para ello puso a la venta 6.000 papeletas, a 2 euros. El dinero recaudado fue, íntegro, para ayudar a los futbolistas.

Entonces tenía 22 años y estaba estudiando para ser policía local, una oposiciones que ya ha aprobado y que le llevan a tierras malagueñas, por lo que se ha visto obligado a abandonar su puesto en la entidad jienense.

«Tengo relación con algunos futbolistas y por eso era consciente de la situación de precariedad que están atravesando ante el impago de sus salarios. Antes del aterrizaje de Tomás Membrado me puse manos a la obra y empecé a contactar con los jugadores que han estado en el Real Jaén y con otros de Primera División», explicó a esta redacción entonces. Cada vez que lograba su objetivo se hacía una foto y la colgaba en las redes sociales para ir dando cuenta de sus progresos.

Logró reunir más de 20, firmadas, entre ellas cuatro del Villarreal (Cheryshev, Álvaro, J. Costa y Víctor Ruiz). El caso del exjugador del Real Madrid es significativo de hasta donde se puede llegar con trabajo e insistencia. Se puso en contacto con él por medio de un correo electrónico, ya que su dirección aparece en su perfil. Le contó la situación de precariedad del Real Jaén, su historia, y los problemas actuales y su sorpresa fue que no tardó en contestarme y en mandarme su camiseta y las de otros tres compañeros suyos. Muy grande.

También consiguió otras ilustres: del Real Betis (Joaquín, Adán, Dani Ceballos y Rubén Castro) y una de Achille Emana (Nastic). El jienense, entonces en el Numancia, Manu del Moral, le hizo llegar una camiseta y ex jugadores blancos como Fran Machado (Recreativo de Huelva) y René (Girona). También otro jienense como Juan Cámara (Girona) quiso enviar una camiseta.

Incluso jugadores del Jaén Paraíso Interior FS, como Mauricinho, no quisieron quedarse sin aportar su granito de arena.