La importancia de un vestuario unido

Moha controla el esférico ante varios jugadores verdes. :: juande ortiz
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Moha controla el esférico ante varios jugadores verdes. :: juande ortiz

Moha se ha hecho un hueco en el once del Real Jaén con trabajo y destilando calidad

JOSÉ A. GUTIÉRREZ JAÉN

Moha Jami (Rabat, 11-07- 1996) es algo más que un pelotero con clase, rápido, habilidoso, con bastante técnica, que va bien de cabeza y con un mortífero dribling y un buen uno contra uno. El jugador del Real Jaén es uno de esos futbolistas que todo técnico desea tener en un vestuario, por su capacidad de trabajo y de forjar grupo.

Nunca puso una mala cara cuando no jugaba y poco a poco ha ido ganándose la confianza de Germán Crespo hasta lograr hacerse un hueco en un once muy cotizado. Así, ha sido titular en seis de los últimos siete partidos del Real Jaén. A ello ha ayudado su calidad, pero también su versatilidad. Puede jugar como lateral zurdo o diestro y también en banda, convirtiéndose en una variante más para el técnico granadino a la hora de romper los entramados defensivos de los rivales. «Es fruto del trabajo y de saber aprovechar tus oportunidades. En Atarfe, Motril o Torredonjimeno salí y mi actuación resultó clave», señala.

Moha ha firmado tres tantos con la camiseta del Real Jaén, dos en competición liguera y uno en la final de la Copa Presidente de la Diputación.

«Ahora mismo no me puedo dormir. El que está teniendo continuidad es el que más tiene que trabajar para seguir en el once, donde es muy complicado entrar y muy sencillo salir de ahí. Estoy cumpliendo mi objetivo cuando vine aquí y espero que sigan las cosas así», comenta.

Moha destaca la calidad de un vestuario «en el que todos hemos jugado play off, estamos acostumbrados a jugarlo todo. Al ser un equipo regular y tener la cabeza amueblada te da la confianza de que los demás pincharán».

El domingo tocará defender la primera posición en Guadix (17:00 horas). «No podemos dormirnos porque es un bloque peligroso, que sabe jugar bien sus armas y hacer daño a la contra. Ya hemos estado trabajando los conceptos para este duelo».

En este encuentro habrá presencia, como es habitual, de aficionados blancos. El autobús fletado por la Federación de Peñas ya cuenta con unas 40 plazas reservadas, todavía quedan algunas para los que deseen viajar a tierras accitanas.

El lateral blanco afirma que «los partidos más complicados que nos restan son ante los equipos que están luchando en la parte baja de la tabla, cuando nos toque visitarles. Ellos se emplean al doscientos por cien y puedes caer en una cierta relajación por ir en el papel de favorito. Luego el equipo que más me ha sorprendido ha sido el Antequera».

En el vestuario hace piña «con todos, tengo relación con todos mis compañeros. Con los que más relación tengo es con Ernestas y con Ángel. Con ellos hacemos bromas. La última me ha tocado sufrirla, me han escondido una bota. Eso es señal de que te cogen cariño».

El buen ambiente que destila el vestuario blanco se puede medir por las bromas que suelen gastarse. «El día 28 de diciembre se pusieron de acuerdo para hacer una reunión, justo antes del partido ante el Linares, y en ella explicaron que me habían visto de madrugada de fiesta. Yo con una impotencia mayúscula pedí que mi compañero de piso, que estaba ese día conmigo en casa, dijera la verdad y Ernestas se desentendía porque estaba también compinchado. Así hasta que rompieron a reír todos. También hay motes para casi todos».

Moha se curtió en las categorías base del Formentera, con el que llegó a jugar en Tercera, lo que le permitió disfrutar de una prueba en el Mallorca de División de Honor juvenil. En el año 2015 pasó a la Peña Deportiva, donde militó las dos últimas campañas antes de firmar en el pasado ejercicio por el Mallorca B, con el que llegó a disputar la fase de ascenso a Segunda División B.

 

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