Real Jaén

Goliat tumbó a David con los goles de Antonio López y Fran Hernández

David Romero conduce el esférico perseguido por Ramón y Cervera./CRISTINA CAMPOS
David Romero conduce el esférico perseguido por Ramón y Cervera. / CRISTINA CAMPOS

El Torreperogil firmó un partido muy serio en el que vio truncadas sus opciones con la expulsión de Luis Jiménez en el minuto 66

JOSÉ A. GUTIÉRREZJAÉN

El Real Jaén cuenta con peloteros con clase acostumbrados a convertir lo excepcional en cotidiano. Y ahí se alinean jugadores como Antonio López o Fran Hernández. Futbolistas que marcan las diferencias y suman puntos.

0 CD Torreperogil

Pozo, Bauti, Sergio, Padilla, Sanabria, Alfonso Montes (Ángel, min. 51), Borja (Sabaca, min. 56), Luis Jiménez, Pocho, David Romero (Sergio García, min 70) y Virgilio.

2 Real Jaén CF

De la Calzada, Choco, Ramón, Dani Fragoso, Rentero, Cervera, Juan Carlos (Raúl García, min. 59), Heras (Fran Hernández, min. 69), Antonio López, Mario Martos (Moha, min. 84) y Juanca.

Goles
0-1, min. 26: Antonio López; 0-2, min. 73: Fran Hernández.
Árbitro
Alfonso Muñoz González (Colegio cordobés). Amonestó a los locales Padilla, Alfonso, Sanabria y Ángel y por parte visitante fue amonestado Mario Martos. Expulsó con roja directa a Luis Jiménez (min. 66) y al técnico Antonio Torres, con doble amarilla (69 y 75).
Incidencias
Unos mil trescientos espectadores en las gradas del Abdón Martínez Fariñas. Con una nutrida presencia de aficionados desplazados desde la capital jienense.

No mereció el CD Torreperogil caer, amputado en sus opciones, cuando empezaba a creer con mayor fe. Si el fútbol siempre paga al contado, al bloque de Torres le adeuda, por fútbol y ganas, algunos puntos en su casillero que le saquen de los puestos de descenso.

Los de Germán Crespo están inmersos en una dinámica ganadora que les lleva a haber logrado el triunfo en sus últimos seis compromisos. Y ayer lo hicieron sin la habitual angustia, haciendo los deberes antes de la recta final del choque.

En el Real Jaén el estilo no se negocia. Aunque el duelo se represente en un escenario de césped artificial y de reducidas dimensiones, lo que suele nivelar la balanza técnica. Los de Crespo salieron a dominar el esférico y lograron encerrar atrás a su rival.

El Torreperogil quería morder a la contra. Torres había afilado la guadaña de los rojillos para asestar un golpe mortal en algún contragolpe eléctrico aprovechando la velocidad de Pocho y Virgilio.

Independientemente de lo que sucedía en el tapete verde la grada era una fiesta. Una hora y media antes de que arrancara el choque ya había aficionados esperando para entrar al Abdón Martínez Fariñas.

Dominaban los de la capital jienense pero no lograban traducirlo en ocasiones claras de gol ante un Torreperogil sobrio y muy ordenado que esperaba, pacientemente, su oportunidad.

Llegados al ecuador del primer round el Torreperogil estaba mejorando sus prestaciones ofensivas. David Romero fue el primero en poner en apuros al meta Ángel de la Calzada.

A los 26 minutos abrió la lata el Real Jaén. El gol se inició con una jugada individual de Juanca por la izquierda que se aventuró a sortear rivales, la pelota acabó en poder de Heras que se sacó un potente zurdazo que repelió Pozo y Antonio López estuvo atento para alojar el esférico en la red. Los blancos modificaban el guión habitual en el rol de visitante y se ponían por delante en el marcador en el primer tiempo.

Si al artista hay que valorarlo por su obra, Antonio López está haciendo méritos para que le erijan alguna estatua en cualquier rotonda de la capital jienense. Se trata de un pelotero con clase y dotado para el gol. Sus tiros son misiles inteligentes que eluden a los cancerberos rivales.

Además domina como nadie el juego aéreo. Un balón prolongado, tras un saque de banda, acabó con una volea de Dani Fragoso desde el punto de penalti que no encontró los tres palos por poco.

Al descanso se llegó con la sensación, entre los jugadores y aficionados locales, de que el Real Jaén estaba llevándose los tres puntos con la ley del mínimo esfuerzo aderezada con una pizca de fortuna. Pero un resultado nunca es opinable y el sentir de los hinchas tampoco.

El Torreperogil salió del túnel de vestuarios con la intención de plantar batalla. Y Torres, a los pocos minutos, sacó toda su artillería. Alfonso dejaba su sitio a Ángel. Pocho y Virgilio por banda, con David Romero y Ángel como referentes ofensivos. Y poco después Sabaca entraba por Borja. Toda la carne en el asador rojillo.

El encuentro estaba igualado y extrañamente calmado. Tranquilidad que anticipa una tormenta perfecta. Los de Torres iban avisando de sus intenciones. Destilaban algo más de energía y daban con los espacios con pases precisos y medidos. Luis Jiménez lo intentó en un lanzamiento directo de falta.

El Real Jaén no daba noticias en ataque. Sin liberar el talento que atesoran sus futbolistas había perdido la iniciativa en el partido.

Pero Luis Jiménez fue expulsado con una roja directa en el minuto 66 en una jugada quizás más aparatosa que dañina sobre Heras, que acabó empotrado contra la valla y siendo sustituido por Fran Hernández. El centrocampista jienense tenía un fuerte golpe en el hombro.

En inferioridad, Torres se vio obligado a retirar un hombre ofensivo para equilibrar el bloque. Los blancos recuperaban el timón del encuentro, pero seguían sin acercarse con peligro a los dominios de Pozo.

Fran Hernández, desde la misma línea medular, no se lo pensó y con su mágica pierna derecha firmó un tanto para enmarcar. El gol que quiso y no pudo marcar Pelé. Precisión quirúrgica, confianza y calidad a raudales en una misma acción. Un futbolista que hace muchas cosas bien y algunas, como meter goles de bandera, de un modo brillante.

El colegiado expulsó a Antonio Torres. Una roja que no le impedirá sentarse en el banquillo de Linarejos este próximo domingo debido a que el Comité no se reúne hasta la próxima semana.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos