Real Jaén

Debut con sabor de líder

Miguel Martín en el intento de un remate acrobático. /JUANDE ORTIZ
Miguel Martín en el intento de un remate acrobático. / JUANDE ORTIZ

El Real Jaén goleó y se mostró muy superior al Melilla CD

JOSÉ A. GUTIÉRREZJAÉN

Un inicio liguero muy plácido. El Real Jaén solventó el expediente de medirse al Melilla CD con buena nota y una goleada que le permite encaramarse a lo más alto de la tabla clasificatoria. Toca poner los pies en el suelo y atar en corto la euforia. Porque la semana que viene en el Escribano Castilla de Motril no habrá tantas facilidades.

7 Real Jaén CF

Ángel, Juanjo, Ocaña, Ramón, Monty (Fran, min. 66), Juanma Espinosa, Miguel Martín, Juanca (Javilillo, min. 66), Vela, Lobato y Marcelo (Sosa, min. 66)

1 Melilla CD

esús (David, m. 46), Riduán (Mohamad, m. 55), Melli, Jevin, Iván, Ramón, Cristian (Moha, 46), Eloy, Pelu, Yosef y Segura.

Goles
1-0, min. 3: Miguel Martín; 2-0, min. 32: Vela Rodríguez; 3-0, min. 42: Juanca; 4-0, min. 48: Juanca; 5-0, min. 49: Fran Hernández; 5-1, min. 55: Cristian; 6-1, min. 68: Miguel Martín; 7-1, min. 70: Javilillo.
Árbitro
Sergio Rodríguez Morales (Colegio almeriense). Amonestó al local Monty y a los melillenses Ramón, Iván, Moha y Eloy.
Incidencias
Partido correspondiente a la primera jornada del campeonato de liga en el Grupo IX, con algo más de mil espectadores.
El Nuevo La Victoria presentó ayer un aspecto huérfano en cuanto a inserciones publicitarias
Un contraste que se pudo observar en las vallas. Además, numerosos aficionados se quejaron por la suciedad y mal estado de los asientos.

Cierto es que este Melilla CD no es un rival cualificado para sacar excesivas conclusiones. Tampoco era el día para destilar un fútbol inolvidable, ni para medir las opciones futuras de este nuevo proyecto. Pero lo verdaderamente importante es aprender de los errores para no repetirlos. Entre otras cosas porque la mala malísima salud de hierro de este Real Jaén no cuenta con muchas bolas extras más.

El curso pasado se hizo complicado narrar lo inexplicable. El Real Jaén de Crespo tuvo en la pelota una virtud que lo hacía un equipo diferente. Pero su buen fútbol, y las numerosas ocasiones que generó, no le dieron para ascender a la categoría de bronce del fútbol nacional. A un Real Jaén de 99 goles y 101 puntos, que durante el curso regular se le escaparon los tantos, como anguilas entre los dedos de las manos, le costó hacer gol cuando más falta le hacía, ante los rivales de postín. Imposible encontrar un algoritmo que lo explique. Hay mil razones y ninguna. Este deporte es así.

Pero el pasado es un ave de mal agüero a la que no hay que dejar anidar en ninguna azotea. Por eso toca pasar página y volcarse con el tercer intento de abandonar el pozo de la Tercera División.

El fútbol no tiene piedad y suele golpear a quien no aprende de sus errores. Por eso hay que pasar página habiendo aprendido la lección de los dos años anteriores.

El choque estuvo, en todo momento, volcado sobre el área defendida por Jesús.

En el once no hubo grandes sorpresas, salvando la suplencia de Fran Hernández. Monty tiene en este equipo un papel muy importante. Es el encargado de conectar y velar por el orden en la zaga. Por delante ayer actuaron Espinosa, con galones de mariscal, y Marcelo. Juanca entraba por la izquierda, pero con una mayor libertad de movimientos y con tendencia a buscar la zona central.

Hay quien no quiere hijos con buenos comienzos. Pero los lagartos no desaprovecharon su primer zarpazo. Miguel Martín tardó solo tres minutos en asestar un golpe mortal al Melilla CD. El killer motrileño del Real Jaén no pudo tener mejor estreno, porque la sombra de Antonio López puede resultar alargada. El nueve blanco definió con precisión de cirujano ante el meta rival.

El Melilla respondió con una internada por la izquierda de Segura que se perdió buscando el segundo palo. Los visitantes destilaban un fútbol eléctrico a la hora de pisar el área rival, que se fue apagando conforme pasaban los minutos.

Ritmo muy alto

Los locales salieron con ganas. Intensidad y un ritmo muy alto. Querían agradar a los suyos. La defensa rojinegra sacó de la línea de gol un balón de Juanca que se cantó como gol en un graderío ayer, quizás por las fechas, más despoblado de lo habitual.

El Real Jaén ejercía un dominio tiránico, doblegaba al Melilla mediante la posesión del esférico.

Y los jienenses seguían con sus avisos sobre la portería rival.

Este Real Jaén tendrá o no éxito, pero morirá siendo fiel a su filosofía de juego. Desde el pitido inicial apostó por mimar el esférico.

El Melilla CD velaba armas agazapado en las trincheras. Confianza en un fútbol mucho más directo y en aprovechar un error del rival.

Pero el que marcó fue el bloque jienense por mediación de Vela Rodríguez superada la primera media hora de juego. La asistencia, con dosis de visión de juego y generosidad, hay que apuntársela a Miguel Martín.

El tercero estuvo a punto de llegar en una demostración de que este Real Jaén también va a optar por ser directo cuando se pueda sorprender al rival. Lo hizo Ángel de la Calzada con un saque en largo, conectó con Juanca que dejó el esférico a un Miguel Martín para que únicamente tuviera que empujarla. Pero el motrileño no llegó, por poco, a conectar con el balón.

Pausa y serenidad. Controlando todo lo que sucedía en su entorno y verticalidad eléctrica para buscar la espalda de la defensa rival. Era la receta del plan ideado por Alberto González para noquear al Melilla.

Llegados a los últimos minutos del primer round, el duelo se había sacudido de su inicial rígido corsé táctico inicial. El Melilla mostraba sus debilidades, sobre todo defensivas. Y sin tregua ni paz, cuando el objetivo pasa por ir cogiendo confianza, los blancos firmaron el tercero en el minuto 42. Juanca, lo estaba mereciendo, estrenó su cuenta de esta campaña.

En el segundo round el Real Jaén siguió escribiendo un guión idéntico. Circulación del balón por todo el frente de ataque buscando los huecos que el Melilla le negaba de forma cada vez menos tozuda.

No hay que perder la perspectiva. El Melilla CD, y menos en la primera jornada, no es un rival apropiado para calibrar las opciones de los de la capital jienense. Pero

Y Juanca siguió decidido a destapar el tarro de las esencias futbolísticas que guarda en sus botas. Doblete en el 48 y asistencia, solo un minuto más tarde, para que Fran Hernández, que había salido en la reanudación en sustitución de Monty, culminara la manita incorporándose desde atrás.

El choque invitaba a la relajación. Y el Melillla CD lo aprovechó para marcar un gol. Cristian redujo distancias en el minuto 55. Incluso pudo llegar el segundo.

Tocaba superar el momento de aturdimiento que supone sentirte tan superior al rival y tocar el objetivo con la yema de los dedos. Miradas desconcertadas y caras aturdidas en un Real Jaén que debía volver a tomarse el partido en serio.

González siguió moviendo sus piezas. Juanca, con el público en pie ovacionándole, y Marcelo dejaron su sitio en el terreno de juego a Javilillo y Sosa. Y a renglón seguido llegó el sexto tanto, obra de Miguel Martín, su segundo de la noche.

El Melilla era una versión futbolística de la Ley de Murphy. Si algo puede salir mal, empeorará. Se estaba descomponiendo. Tocado en lo moral y lo físico. Y el Real Jaén no renunciaba al oler la sangre.

Javilillo, que acaba de entrar en acción, recortó con calma torera en el área, para firmar el séptimo tanto de un Real Jaén que para entonces ya se había asegurado finalizar como líder al finalizar la primera jornada.

El Melilla CD se había convertido en un náufrago desorientado. El roto pudo ser aún mayor.

Pero el Real Jaén levantó el pie del acelerador y pareció guardar fuerzas para futuras batallas.

En el arranque del duelo los integrantes del grupo de animación Orgullo Lagarto desplegaron una pancarta en la que se podía leer que estaban en el infierno, pero juntos. Con todo los rigores de la categoría y los veraniegos se llevan mucho mejor con goles. Y los blancos los firmaron ayer de todos los colores.

Ahora toca sacudirse la etiqueta, madurada en el pasado curso liguero, de conjunto que se pasea ante la mayoría de rivales del grupo pero que presenta sus mayores debilidades cuando le toca medirse a los gallitos de la categoría. El Escribano Castilla será una buena piedra de toque. La competición acaba de dar sus primeros pasos.