Un curso más en el infierno

Los jugadores blancos, contrariados tras una jugada fallida. /JUANDE ORTIZ
Los jugadores blancos, contrariados tras una jugada fallida. / JUANDE ORTIZ

El Real Jaén cae en casa ante el Algeciras y se despide del play off de ascenso a Segunda B

JOSÉ A. GUTIÉRREZ

jaén. No era tan sencillo salir del pozo. Granada y Castellón ya sufrieron una dura penitencia para abandonar el infierno de la Tercera División. Y El Real Jaén volvió a caer eliminado en el play off de ascenso. El retorno a la categoría de bronce del fútbol nacional deberá esperar, como mínimo, una temporada más.

0 REAL JÁEN CF

2 ALGECIRAS CF

Real Jaén CF
Ángel de la Calzada, Choco, Dani Fragoso, Javi Pérez (Juan Carlos, min. 62), Cervera, Víctor Armero (Juan Delgado, min. 46), Alberto Heras (Espinosa, min. 46), Antonio López, Mario Martos y Juanca.
Algeciras CF
Romero, Juanjo, José Carlos, Cerpa, Pablo de Castro, borja, Tote (Eric, min. 60), Iván (Josemi, min. 73), Karim, Pablo Ganet (Álex Pipo, min. 82) y Antoñito.
Goles
0-1, min. 17: Pablo Ganet; 0-2, min. 85: Juanjo.
Árbitro
Daniel Sánchez Meneses (Colegio madrileño). Amonestó a los locales Víctor Armero, Heras, Juanma Espinosa y Juan Delgado. Por parte visitante fue amonestado Josemi.
Incidencias
Unos siete mil espectadores en las gradas. Realizó el saque de honor José Luis García Lomas-Hernández, presidente de Caja Rural.

Ni el Algeciras era tan vulgar como pareció en el Nuevo Mirador, ni el Real Jaén tan excelso como se mostró durante el curso liguero. Paradojas del fútbol en estado puro.

Para muchos aficionados el Real Jaén es algo más que un amigo al que han prometido fidelidad para toda la vida. En un sentimiento que les rompe un corazón cansado de sufrir decepciones. Cicatrices que duelen en el alma.

Los pupilos de Emilio Fajardo se mostraron como un bloque desprovisto de toda ingenuidad y superaron a un Real Jaén que se vio sorprendido e incapaz de destilar su fútbol habitual. Tampoco ayudó un tapete infame, maltratado durante los días previos por la rotura de unos periquitos de riego. Pero ayer, ni el mal estado del terreno de juego sirve de excusa para encontrar explicaciones de un play off en el que los blancos no han dado la medida de sus posibilidades. Múltiples errores de definición y concesiones que penalizan ante rivales más duchos en ese otro fútbol que también decide duelos y decanta eliminatorias.

Como sucediera el día ante el Ferrol, el Algeciras también le ganó el sorteo al conjunto jienense y apostó por cambiar de campo.

Y Romero presentó sus credenciales en la primera acción del partido. Un balón colgado al área, tras el saque de una falta, que acabó mansamente en sus dominios.

El Algeciras presionaba con las líneas muy adelantadas. El plan de Emilio Fajardo consistía en no dejar a los blancos que se sintieran cómodos con el esférico. Muy bien plantados sobre el verde y alta intensidad con el interrogante de si el depósito les daría para aguantar a ese ritmo los noventa minutos.

Los de Crespo sin balón son un bloque insulso y espeso. El primer intento fue un disparo lejano de Mario Martos, al cuarto de hora, que no encontró los tres palos.

El guión del partido se tornó como en un capítulo de mis terrores favoritos. En el 17 Pablo Ganet ejecutó una falta directa de Manuel a la escuadra de la portería jienense. El internacional por Guinea Ecuatorial firmó un lanzamiento de superior categoría. Humor negro para empezar, tocaba pensar en marcar tres tantos.

El gol fue un golpe directo a la línea de confianza de la nave blanca. Jugadores descolocados, superados y desconcertados y un Algeciras inflado y cotizando muy alto en fe.

Antonio López respondió con el enésimo disparo lejano que tampoco encontró la jaula de Romero.

La maquinaria blanca no acababa de destilar su fútbol habitual. Crespo mandaba calentar a Espinosa, Juan Carlos y Raúl García. Y en el campo, Juanca cabeceaba alto el primer balón trenzado con criterio por el ataque local.

La Diosa Fortuna esquivaba a los blancos. Una constante en este extraño play off. El esférico se paseó por el área y acabó en los dominios de un Javi Pérez que no acertó a conectar el disparo. Hasta una acción de garra de Heras, que fue agarrado en el área cuando se marchaba de su par, pero decidió seguir en lugar de dejarse caer, terminó en nada. Cuando no se puede sólo cabe seguir intentándolo.

Angustioso y febril

El Real Jaén era una mala copia del conjunto que durante el curso liguero había dominado con autoridad a sus rivales. Un fútbol angustioso y febril para un equipo irreconocible que no estaba siendo fiel a su filosofía.

José Carlos perdonó el cero a dos en una acción en la que el balón se paseó por el área pequeña. Y, con el duelo roto de todo rigor táctico inicial, fue Mario Martos el que pudo firmar el empate en una acción en la que sólo le faltó definir.

Por primera vez en la temporada el Real Jaén no sabía lo que tenía que hacer con la pelota. Errores en el pase, pérdidas en zonas comprometidas que potenciaban la idea de salir en contras eléctricas. Cada pase era un algoritmo de difícil resolución. Un problema en los pies más que una oportunidad. Incluso el Algeciras pudo marcharse al túnel de vestuarios con una renta mayor.

La principal sorpresa en la lista de Germán Crespo era la ausencia de Fran Hernández. Uno de los jugadores más reclamados por la afición jienense durante los partidos de este play off. Calidad indiscutible, incluso para jugar en superior categoría y dotado por los Dioses del fútbol de un toque de balón privilegiado, el técnico granadino lo dejó en la grada en el partido más importante de la temporada. También en las afilas algecireñas había alguna sorpresa, como la presencia en el banquillo de Antonio Sánchez, su máximo artillero.

Crespo movió sus piezas de cara al segundo round. Dio entrada a Espinosa y Juan Delgado, en lugar de Heras y Armero.

Declaración de intenciones nada más reanudarse el juego con un disparo potente de López que se marchó cerca del palo. También lo tenía claro el Algeciras. Borja se desplomó rozado por una brisa de aire para perder tiempo.

La grada pidió una posible mano fuera del área visitante. El tiempo seguía pasando sin noticias positivas. El Real Jaén se estaba mostrando mucho más fiel a su estilo habitual, pero seguía teniendo que firmar tres tantos. Y Romero, como en la ida, no estaba por la labor.

Y cuando no se interponía el 'gato' Romero la puntería blanca no estaba afinada. Juan Delgado, sin oposición, la mandó con todo a su favor por encima del larguero.

El técnico granadino quemó sus naves en el 63. Pérez dejó su sitio en el campo al malagueño Juan Carlos. Defensa de tres y apuesta por la magia del paleño.

El Algeciras daba muestras de agotamiento, pero encontraba gasolina en la fortaleza del resultado.

Pablo Ganet, el mejor ayer, mandó a las nubes una acción ofensiva que hubiera significado una sentencia, si es que la eliminatoria no estaba ya decidida.

Si algo puede ir mal en este Real Jaén empeorará. En el 85 Juanjo mandó a la lona a un rival que ya llevaba tiempo tambaleándose.

El partido llegó a su epílogo y el Algeciras se marchó del Nuevo La Victoria siendo el único conjunto que ha logrado dejar sin marcar a los blancos en esta temporada en su casa. Desde noviembre de 2017 el Real Jaén no se quedaba sin celebrar un gol ante su afición. En el partido que más lo necesitaba se acabó la pólvora.

Con todo, es el momento de trasladar cariño a toda la familia blanca. Quiéreme cuando menos lo merezca porque será cuando más lo necesite. Una imagen que se resumía en los aplausos que un grupo de aficionados dedicó a López a la salida del estadio. Ya habrá tiempo para críticas y análisis sesudos.