Real Jaén

«Si ascendemos no habrá un año de transición»

Los jugadores del Real Jaén celebran un gol en La Victoria./JUAN DE DIOS ORTIZ
Los jugadores del Real Jaén celebran un gol en La Victoria. / JUAN DE DIOS ORTIZ

El presidente del Real Jaén, Tomás Membrado, analiza sus dos años al frente del club blanco y las dificultades que se ha encontrado en la entidad

JOSÉ A. GUTIÉRREZJaén

Durante estos días se cumple el segundo aniversario del empresario jienense, Tomás Membrado, como máximo accionista del club blanco. Fue en la mañana de un 27 de marzo cuando se convertía, de forma oficial, en el nuevo máximo accionista del Real Jaén, al comprar por 80 céntimos el paquete de Juan Miguel Hitos, que era el propietario de la entidad con un 50,09 %; y por 20 el de Sergio Hitos, su hermano, que tenía el 12%. Tras este acuerdo de compra, Membrado se convertiría también, poco después, en presidente del Real Jaén.

Membrado ha analizado para IDEAL la actualidad de la entidad jienense a la vez que ha valorado sus dos años de mandato. Reconoce que llegó a la entidad «de forma precipitada» por las circunstancias que rodeaban al Real Jaén «La familia Hitos me cedió el paquete mayoritario de acciones y empezamos un camino lleno de dificultades, algunas ya se han superado y con el resto seguimos trabajando».

El nuevo máximo accionista se encontró un panorama nada alentador. La entidad, casi centenaria, contaba con una deuda estimada, por aquel entonces, de unos cinco millones de euros; se debían las últimas cuatro mensualidades a la plantilla, cuadro técnico y empleados; y en el apartado deportivo, el equipo estaba seriamente amenazado por el descenso, en el puesto de promoción de descenso con solo 32 puntos sumados en 31 jornadas. Una tragedia que se acabó confirmando al final del curso liguero.

El acuerdo de traspaso de poderes se cerró una semana antes entre Juan Miguel Hitos y Membrado. Un 20 de marzo.

El máximo responsable del Real Jaén señala que «en caso de ascenso el proyecto no termina en Segunda B. No habría un año de transición. La intención del club sería dar un paso más. Buscaríamos ascender a Segunda División A lo antes posible, aunque dependerá de los ingresos que seamos capaces de generar. Y si me preguntan después de ascender a la categoría de plata del fútbol nacional responderé lo mismo, que el objetivo será subir a Primera División al año siguiente».

Membrado destaca que su proyecto se va desarrollando «paso a paso y poco a poco. Sigue vivo en todos sus apartados, tal y como se presentó al principio. No nos marcamos un tiempo para cumplirlo. La meta es llevar al equipo a Primera División». De la mano pretende desarrollar un proyecto social. «Fomentando otras secciones y la cantera. Ahora mismo se hace lo que se puede por la escasez de medios económicos. Las categorías inferiores las hemos externalizado y están funcionando muy bien. Ellos mismos van a crear un conjunto femenino y otro de discapacitados. También se está estudiando crear una sección de atletismo y otras secciones deportivas».

Tomás Membrado subraya que «necesitamos el apoyo y la ayuda de toda la sociedad jienense. También de las empresas y las instituciones. El aficionado debe tener claro que el Real Jaén será lo que ellos quieran que sea. Es un negocio para todos, porque todos los ingresos que genera el club se invierten en la entidad». Y añade que «nuestro proyecto pretende revitalizar la economía jienense por medio del equipo de fútbol en todas sus facetas (aceite de oliva, turismo...)».

Reconoce que no se confeccionó «de forma acertada» la ampliación de capital. «Habrá que proponer una nueva en breve y tenemos que explicar a la gente que apostar por el Real Jaén es una buena inversión».

Sin duda el apartado económico, una vez que el equipo está firmando unos guarismos deportivos históricos, es el que más preocupa al aficionado. «Tenemos conversaciones constantes con Hacienda, Seguridad Social y el resto de acreedores. El plan de viabilidad lo están estudiando los equipos jurídicos. Será serio y realista. Estamos cumpliendo con todas nuestras obligaciones corrientes desde que oficialmente ocupamos nuestros cargos. Somos de los pocos equipos de Tercera que tienen a todo el mundo dado de alta. Y por medio de embargos se están pagando cantidades que no corresponden a nuestra gestión».

Los responsables del club siguen trabajando para conseguir la declaración de Bien de Interés Cultural y también para que la entidad cuente con un museo. «El Real Jaén es un sentimiento para la ciudad. De los más transversales, donde caben todas las sensibilidades y clases sociales. Es algo que hay que preservar. Se ha creado una comisión de trabajo para este tema que cuenta con historiadores y personalidades del mundo de la cultura. Para el centenario habrá que confeccionar una historia del Real Jaén».

Y se están recuperando trofeos «para un museo que queremos que esté en el estadio. Muchos estaban abandonados. Aficionados, con sus familias, están restaurando estas joyas que empiezan a lucir como se merecen».

En una casa dada a los líos, desde su aterrizaje Tomás Membrado ha logrado recuperar dosis de sensatez en la gestión del Real Jaén.

Los aficionados han sabido agradecerle que en este mundo del fútbol, tan dado a congregar en torno al esférico a vende humos y especímenes de verbo y promesa fácil, haya un empresario decidido a coger las riendas de un club herido de muerte y sea capaz de hablar con los pies bien hundidos en el suelo.