Real Jaén

Aferrados a la bola extra

Aficionados en La Victoria./JUANDE ORTIZ
Aficionados en La Victoria. / JUANDE ORTIZ

A veces las mejores soluciones son las más simples y a esta filosofía se agarró, con fe ciega, un Racing Club de Ferrol

J.A.GUTIÉRREZ

Para los que presumen de no ser millennials 'La segunda oportunidad' les recordará a un mítico programa que destrozaba coches a finales de los años setenta, por la pequeña pantalla, con el objetivo de evitar accidentes. Este programa de seguridad vial recreaba accidentes de tráfico con gran realismo, y daba certeros consejos para, tal y como relataba, no tropezar dos veces en la misma piedra. Toca aprender de los errores, porque este cruel fútbol no conoce la piedad.

A veces las mejores soluciones son las más simples. Y a esta filosofía se agarró, con fe ciega, un Racing Club de Ferrol que no fue superior al Real Jaén en el global de la eliminatoria. Sí demostró ser un bloque muy sólido. Con mucha calidad y las ideas muy claras.

El primer pulso se decantó del lado visitante. El Racing Club de Ferrol ganó el sorteo y eligió que su cancerbero tuviera el sol de espaldas. Un mal augurio de inicio.

El duelo táctico de pizarras deparó una sorpresa en el once de ambas escuadras. Los dos entrenadores apostaron por los protagonistas que iniciaron el choque en A Malta, con la excepción de Choco, sancionado, cuya posición ocupó Moha.

Los blancos quisieron ser fieles a su filosofía y desde el inicio apostaron por el esférico para someter a su rival. Los ferrolanos agazapados atrás buscaban salir con velocidad por los costados, donde Armental y Joselu eran dos puñales.

El bloque dirigido por Larraz llegó a Jaén demostrando una colosal capacidad de adaptación a las dificultades y una confianza nuclear.

Los blancos apostaban por unos guarismos incontestables, 99 tantos en competición regular. Además, presumían de no haber faltado a su cita con el gol en el Nuevo La Victoria desde noviembre de 2017. Tampoco lo hicieron ayer, pero por el valor doble de los goles no les dio para pasar la eliminatoria.

Había que ir paso a paso. Sin angustia. Lo primero era salvar la tela de araña tejida por el técnico ferrolano para neutralizar la pegada de los de la capital jienense.

Superior categoría

El duelo desprendía un aroma a superior categoría. Por el escenario, el ambiente (con cerca de 10.000 espectadores), la historia de ambas entidades y el fútbol que se empezó a destilar en el coliseo blanco.

Los locales pidieron un posible penalti sobre Juanca antes del ecuador del primer round. Sin duda, Juanca, es de esos peloteros con capacidad para ofrecer sorpresa y soluciones donde a la mayoría se les apaga la luz. Un jugador con pausa, cuando el partido lo pide, serenidad para controlar todo lo que sucede en su entorno, visión panorámica y unos pies dotados para filtrar un medido pase a un compañero como para alojar el balón en la jaula. Tiene talento suficiente para jugar en superior categoría. Con un instinto para romper los entramados defensivos rivales con la precisión de un cirujano.

Y a renglón seguido fue López el que se topó con los reflejos de Diego Rivas. Un disparo mordido en el que también pudo haber una pena máxima al ser agarrado en el área.

Los lagartos habían afilado sus garras y martilleaban el portal gallego. La Victoria, territorio de caza para regresar a Segunda División B.

Juanma Espinosa había afinado sus botas. Su melodía futbolística sonaba a música celestial en los oídos de la parroquia jienense. Rompió la cintura de su par y filtró una asistencia medida a Mario Martos que, en el área pequeña y con posición de disparo, apostó por centrar sin encontrar destinatario.

La mejor ocasión llegó en el minuto 28 y, como adelantó Crespo en la previa, tirando desde lejos. Víctor Armero probó fortuna y Antonio López cazó el rechazo pero, cuando el gol se cantaba en la grada, el cancerbero logró rehacerse y salvar la acción.

Con unos 33 grados sobre el césped, el colegiado decretó un parón para la hidratación de los protagonistas a la media hora de juego.

El Real Jaén estaba destilando un fútbol ofensivo de un gran nivel. El centro de Ocaña por la izquierda lo tocó Juanca para Antonio López y el disparo del ariete granadino lo blocó Rivas, muy seguro hasta ahora.

Si los merecimientos se pudieran cambiar por alegrías, el Real Jaén debía contabilizar en su casillero al menos un tanto.

Que el Ferrol es capaz de generar mucho peligro a balón parado ya quedó claro en la ida. Juanma Espinosa evitó el gol de Joselu sacando el balón con la espuela. Un susto con categoría de infarto para los corazones blancos.

Juanca atravesó como con un bisturí a la defensa verde para dejar el balón a Mario Martos que desde la frontal mandó el balón muy cerca del palo.

La alegría, de forma 'interruptus', llegó en el 41 tras el saque de una falta que cabeceó Antonio López a la red. El juez asistente anuló la acción por fuera de juego del delantero granadino. Era el segundo tanto 'birlado' a los blancos en la eliminatoria.

El fútbol no suele quedarse con nada de nadie y tiene por costumbre saldar sus deudas. En los últimos instantes del primer round, Víctor Armero botó un saque de esquina con una precisión exquisita y Antonio López voló sobre todos los rivales para cabecear el balón a la red. Se había superado el minuto 48, después de que el colegiado decretara tres sobre el tiempo reglamentario. Un gol psicológico, un mazazo para un Ferrol que se veía en el túnel de vestuarios con el resultado deseado.

La eliminatoria estaba igualada y quedaban 45 minutos para su resolución. Pero el fútbol es imprevisible y siempre lo será.

A Crespo le gusta adueñarse de la pelota y a Larraz aprovechar los espacios. Con todo, en este segundo periodo el Ferrol dio un paso al frente. La presión la iniciaban mucho más arriba. La idea era tener mayor presencia en campo contrario.

Hacía falta un gol más para revolucionar el partido y sacarlo de este tapón táctico. Una espita que diera mayor protagonismo a la rebeldía de los futbolistas. Y en un partido con aroma a final esta ley se acentúa mucho más.

Víctor Armero volvió a probar a Rivas con el enésimo disparo desde la frontal que el meta rival mandó a saque de esquina.

Joselu es uno de los jugadores con mayor calidad en el bloque ferrolano. Lo demostró aprovechando un error en la parcela ancha del terreno de juego y definiendo con una precisión quirúrgica. Minuto 62 se complicaba el ascenso.

Germán Crespo apostó por mover sus piezas. Necesitaban los blancos dos tantos para ascender. Juanma dejó su sitio a Juan Delgado. Dos delanteros sobre el verde.

Los tornillos de la fortuna suelen estar conectados con la confianza. Y en el Real Jaén ayer se desconectaron tras el mazazo verde.

Por la ansiedad el Real Jaén empezó a mostrarse más directo. No es su estilo y estuvo cerca de pagarlo en una contra de Joselu en la que Ángel de la Calzada le ganó la mano en el uno contra uno. En el saque de esquina posterior Fernando tuvo el segundo al rematar fuera, muy forzado en el área pequeña.

Los ferrolanos, tirando de veteranía, caían cuales piezas de dominó. Interrupciones para romper el ritmo.

El técnico granadino realizó un doble cambio. Se fueron Cervera y Armero y entraron Fran Hernández y Jorge Vela. Más frescura, calidad y desborde para obrar el milagro.

En el 86 Antonio López estrelló su lanzamiento en el larguero y la pelota, caprichosa y juguetona, en lugar de entrar apostó por botar en el área. La Diosa Fortuna tampoco echaba una mano.

El Real Jaén terminó volcado sobre la portería rival, pero más por inercia que por convicción. De la Calzada subió a rematar varios saques de esquina. Sin fortuna.

El choque tuvo un final muy cruel. Un gol de falta directa de Fran Hernández con el que el colegiado señaló el final. En pocos eventos se mezcla la alegría y el llanto por un mismo motivo. Ayer tocó llorar, pero queda una bola extra.