Real Jaén - Linares

Una victoria de bandera (blanca)

El Real Jaén doblegó al Linares en La Victoria en un partido de escaso fútbol./ Juan de Dios Ortiz
El Real Jaén doblegó al Linares en La Victoria en un partido de escaso fútbol. / Juan de Dios Ortiz

El Real Jaén se impuso en el derbi a un Linares Deportivo desangelado y escaso de fútbol

JOSÉ A. GUTIÉRREZJAÉN

Los goles son la medicina que lo cura todo. El bálsamo capaz de convertir un duelo desangelado y triste, con banderas pero sin calor en la grada, en un triunfo necesario ante el eterno rival. El Real Jaén estuvo correcto ante un Linares sin alma y con menos fútbol. Migue Montes firmó uno de esos goles que se quedan grabados en la memoria de los aficionados blancos con caché y solera y Manolillo, en los últimos compases, puso la puntilla.

El derbi provincial por excelencia se quedó en un simulacro, tanto por juego como por pasión. Sin los dos principales grupos de animación locales y carente de afición azulilla. Ambiente de un partido más, sin corazón ni emociones sonoras.

Ayer fue un mal día para el talento. El partido estuvo falto de imaginación, de gracia técnica y hasta de intensidad. Al fútbol no hay quien lo entienda. Y a las cabezas pensantes que deciden cargarse el aroma y el ambiente de un clásico del fútbol provincial mucho menos.

El Real Jaén adelanta al Linares en la tabla y se coloca quinto, empatado con el cuarto

En lo deportivo, ni Real Jaén ni Linares Deportivo se encontraron como equipos. Tampoco ayudaba el mal estado del terreno de juego.

En este juego angustiado y febril, ambos bloques arrancaron con una pugna en la parcela ancha del terreno de juego por hacerse con el control del partido.

Rivera a los nueve minutos pudo abrir la lata, pero su volea, dentro del área, se marchó demasiado cruzada. La primera llegada de los pupilos dirigidos por Joseba Aguado tardó 20 veinte minutos. Internada de Jorge Barba que acabó en disparo rechazado por la defensa del Real Jaén.

Los locales pudieron marcar el primero a la media hora de juego. Copete, al que le volvió a penalizar el estado del verde, no acertó en el mano a mano con Robador y en el rechace el disparo de Jonathan Rivera lo despejó la zaga azulina. Achuchaba el Real Jaén más por la inercia del que juega ante su público que por convicción y juego. Pero el Linares también creaba incertidumbre, tras una errónea salida del meta Emilio Muñoz. El choque se había deshecho del rígido corsé táctico inicial y empezaban a abrirse los espacios en ambas áreas.

Migue Montes buscaba los espacios con la inteligencia de siempre pero seguía si encontrar el gol.

El Linares estaba proponiendo muy poco fútbol, y lo cierto es que los blancos eran los únicos merecedores del premio de alojar el esférico en la red. Robador, el más destacado de su equipo, salvó un disparo de Cervera que buscaba con mucho criterio la portería rival. En el rechazo Migue Montes la mandó al lateral de la red.

Gol anulado a Vera

En defensa hay muy poco que reprochar a los de la capital jienense. Conceder un par de ocasiones por partido entra dentro de lo admisible y este bloque es de lo menos goleados del grupo. Otra cosa es el gol. Llegó en la recta final del primer round pero fue anulado por posición de fuera de juego del cordobés Vera.

El juego siempre debe ser el argumento, pero los goles son caprichosos. La fórmula para dar el gol siempre es el problema, el detalle crucial, la llave con la que abrir una puerta colosal. Hay equipos con mucho juego y escasa pegada, que acaban encontrando el camino del gol sin merecerlo.

El peligro estaba en que la angustia y el estrés de la necesidad de ganar el derbi acabara por afectar a los locales. Si la proclama es ganar o morir desde la grada, el atrevimiento y la libertad creativa acaban por resentirse. Porque para los seguidores de Linares y Real Jaén en un partido de estos lo único que vale es ganar. Aquí y en el planeta entero. Sólo se corre en ayuda del que acaba sumando los tres puntos.

Es más fácil llegar al éxito eligiendo el esférico como vehículo, pero no siempre. Lo único que nadie discute es que a la opinión pública se la seduce ganando, y si es en un derbi ya acaba rendida a tus pies.

En todo caso el camino se elige por convicción, o así debería ser y este Real Jaén está todavía orientándose en el Grupo IX tras un traumático descenso desde la categoría de bronce de fútbol nacional.

2 Real Jaén CF

Emilio Muñoz, Juanlu, Higinio, Ismael Heredia, Dani Fragoso, Jonathan Rivera, Copete (Manolillo, min. 78), Cervera (Víctor Armero, min. 64), Migue Montes, Pico (Toni, min. 71) y Vera.

0 Linares Deportivo

Robador, Rubén Palomeque, David Salido, Admonio, Ibrahim, Sergio García (Pablo Ortiz, min. 67), Braim (Siles, min. 72), Juanfran, José Manuel, Sergio Ortiz (Pekes, min. 72) y Jorge Barba.

goles
1-0, min. 66: Miguel Montes; 2-0, min. 93: Manolillo.
árbitro
Alejandro Ruiz Aguilera (Colegio Granadino). Amonestó al local Juanlu (min. 85). En el Linares Deportivo mostró amarilla para Braim (min .45) y Pablo Ortiz (min. 83).
incidencias
Unos 4.000 espectadores en las gradas del Nuevo La Victoria.
Una bandera nacional gigante y mensajes muy directos antes de empezar el partido
«Jaén Merece Más», en los blancos y «Soluciones ya» con los azulillos. En ambos casos reclamando a las administraciones que procuren empleo y futuro para Jaén capital, Linares y toda la provincia.
La directiva del Linares Deportivo no estuvo en el palco del coliseo blanco como protesta por el precio fijado para este partido que provocó que la Federación de Peñas del club azulillo anulara dos autobuses de aficionados linarenses
La ubicación, por razones de seguridad en Preferencia (15 euros) es el origen de esta polémica.

Así arrancó el segundo periodo. El solitario aficionado linarense que había iniciado el derbi como único ocupante de la grada reservada a los azulillos ya había encontrado la compañía de cinco seguidores más. Con todo, el ambiente seguía siendo muy pobre. Nada que ver con lo que ha sido este partido en temporadas anteriores. Un clásico provincial que se vivía con intensidad y pasión desde la grada. No podemos olvidar que los jugadores ofrecen un espectáculo dirigido a los espectadores, lo demás es farándula y circo. Nada que ver con esto del fútbol.

El segundo round mantuvo el guión. Dominio blanco, sin llegar a agobiar ante un Linares que no inquietaba.

La más clara llegó en el minuto 62. Higinio puso un centro medido y Heredia, el Real Jaén ha ganado mucho poderío aéreo desde su aterrizaje en la casa blanca, firmó un testarazo picado y académico que salvó Robador. Tras el saque de esquina volvió a ser el central blanco el que en esta ocasión con el pie la enganchó, pero el esférico no encontró portería.

Salva Ballesta movió sus piezas. Dio entrada a Víctor Armero para que hiciera daño con sus pases entre las líneas rivales por un Cervera que había trabajado mucho en el centro del campo.

Cuando todo parece perdido quedan los jugadores con alma diferente, aquellos que son capaces de ver espacios y jugadas que sólo ellos anticipan. En el minuto 66 Migue Montes, de primera, limpió de telarañas la escuadra derecha de Robador. Un tanto digno de un derbi. De los que no se olvidan y hay que mostrar a los jóvenes aprendices de peloteros con clase de las categorías inferiores.

Aguado dio entrada a Pablo Ortiz, ex del Real Jaén, por Sergio García. Pero el gol reforzó la idea defensiva del Real Jaén y forzó al Linares Deportivo a salir de su guarida. Muchos pensaban que podía ser demasiado tarde.

El Linares Deportivo se vio desbordado en todas sus líneas y cuando quiso arreglar el desaguisado el Real Jaén le había comido la tostada. Demostró ayer muy poco en el Nuevo La Victoria. Falto de una idea colectiva y de alma. Y Manolillo acabó, en la recta final, de sentenciar a un Linares moribundo.

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