Real Jaén

Salva Ballesta y Rubén Andrés salen del Real Jaén a tres días del derbi

Salva Ballesta y Rubén Andrés, ayer durante la rueda de prensa en la que anunciaron su salida del club blanco./JOSÉ A. GUTIÉRREZ
Salva Ballesta y Rubén Andrés, ayer durante la rueda de prensa en la que anunciaron su salida del club blanco. / JOSÉ A. GUTIÉRREZ

El club quería despedir a Pico, Rivera, Pajares y al fisioterapeuta y ante la negativa del director deportivo fue cesado por Andrés Rodríguez

JOSÉ A. GUTIÉRREZJAÉN

El Real Jaén vuelve a ser la casa de los líos. A tres días para rendir visita al Linares Deportivo, y con el equipo a cuatro puntos del play off tras tres derrotas consecutivas, la entidad jienense se pega un tiro en el pie. El entrenador, Salva Ballesta, y el director deportivo, Rubén Andrés, abandonan el club y, junto a ellos, el segundo entrenador, José María Pajares, y los responsables del gabinete de comunicación y marketing, Juan Gato y Miguel Ángel Guijarro.

El terremoto empezó a fraguarse el pasado lunes. El consejero delegado del Real Jaén, Andrés Rodríguez, se reunió con el máximo responsable de la parcela deportiva, Rubén Andrés, para comunicarle que había que tomar unas decisiones, que en rueda de prensa Rodríguez calificó como «empresariales» y que consistían en el despido de dos futbolistas de la primera plantilla, Pico y Jonathan Rivera, del segundo entrenador, José María Pajares, y del fisioterapeuta, José Miguel Sánchez. Rubén Andrés se negó a aceptar esta imposición, al considerarla «contraria a los intereses del club y una injerencia en mi parcela profesional», y fue cesado por el consejero delegado. Decisión que motivó otro movimiento sísmico: Salva Ballesta dimitía «al no estar de acuerdo con las decisiones de la cúpula directiva».

Rubén Andrés explicó así el calendario de acontecimientos. «Se ha cocido esta semana. Me llamaron el lunes para decirme que había que dar un vuelco a todo esto, echar a dos jugadores, al fisioterapeuta y a Pajares, sin dar explicaciones. ¿Por qué? Porque sí. Fue todo lo que se me dijo. Pensé que era un calentón y lo dejamos para una reunión al día siguiente -martes-. Pero Rodríguez nos seguía diciendo que había que ejecutar esa decisión sí o sí. Y lógicamente no estaba de acuerdo porque eso era debilitar al equipo, además vinimos para un proyecto deportivo serio y así ha sido hasta ahora. Se nos prometió que no se producirían injerencias en materia deportiva. José María Pajares, Pico, Rivera y Josemi son imprescindibles». Añadió que Andrés Rodríguez le dijo que «si no accedía a despedirlos me tendría que ir. Yo no dimito, él me cesa. Trabajábamos como una familia y no puedo ser partícipe de todo esto».

Además, «esto no es normal, a 20 de febrero con el mercado de invierno cerrado, hay que pensar que esos futbolistas tienen unos planes hechos hasta mayo. Es una herida abierta que costará cerrar».

Y a renglón seguido, Salva Ballesta presentó su dimisión. «Si se va el equipo de trabajo yo no puedo continuar. Tampoco entendía la decisión de prescindir de dos jugadores, porque el equipo se vería muy perjudicado. Propuse que se acabara el año y después veríamos. Y me seguían diciendo que tenía que ser ya. Volví a hablar por la noche con él y seguía sin decirnos el motivo. Lo cierto es que en el vestuario no ha pasado nada. Está muy unido». Para añadir que «me iré de aquí con la cabeza bien alta. El Real Jaén forma parte de mi vida. He sido feliz».

Lo más surrealista sucedió a primera hora de ayer jueves. «Desde el club se había redactado la carta de despido de Pico y Rivera. Andrés Rodríguez ha hablado en el vestuario y después nosotros y al final ha vuelto a bajar al vestuario y ha dicho que Rivera y Pico se iban fuera. Y no ha dado ninguna razón, pero a los cinco minutos ha cambiado de opinión y los jugadores se quedan».

Lealtad

Incluso Ballesta desveló que el consejero delegado realizó un último movimiento para intentar que el entrenador siguiera al frente de la nave. «Al finalizar las ruedas de prensa me ha pedido que recapacitara. Me ha dicho quédate, yo quiero que tú te quedes. Pero no puedo estar sin mi equipo. La lealtad es mi razón de ser y de vivir».

Tanto Rubén como Salva aseguraron ayer estar «destrozados por dentro. Teníamos un año y medio más de contrato y estábamos muy ilusionados con el proyecto».

Rubén Andrés, pese a ser despido por el club, destacó que no va «a ir a juicios por el Real Jaén, ni nada por el estilo». Y Salva añadió que no concibe «ganar un dinero sin sudar una gota».

Para finalizar, llama la atención que el club, en fechas recientes, quisiera aumentarle el sueldo a Rubén Andrés, «y me negué», explica el ex director deportivo. Ballesta aseguró que los jugadores le habían dicho «y ahora qué hacemos sin ti. Hemos llorado en el vestuario».

Ambos coincidieron en señalar que siguen «creyendo en este vestuario hasta la muerte y estamos convencidos de que este equipo estará en play off. Pedimos que los aficionados estén más unidos que nunca con todo este proyecto».

Ballesta llegó al Real Jaén a finales de septiembre, firmando por dos temporadas. Cogió al equipo sexto a un punto de la fase de ascenso, en la jornada 7. El Real Jaén es sexto actualmente en la jornada 29, a cuatro puntos del play off de ascenso a Segunda B. Ha estado una vuelta completa al frente del equipo, empezó debutando con derrota con el Atlético Malagueño (1-0) y ha acabado con derrota con el filial malagueño (1-2).

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