El Real Jaén se apunta a la Copa

El duelo entre los dos equipos estuvo muy igualado y al Real Jaén le tocó sufrir.
/JUANDE ORTIZ
El duelo entre los dos equipos estuvo muy igualado y al Real Jaén le tocó sufrir. / JUANDE ORTIZ

El conjunto blanco sufrió para derrotar a un Villacarrillo que se adelantó en dos ocasiones Sexta victoria consecutiva desde la llegada de García Tébar para un equipo que ayer se colocó tercero y amplió su renta con el quinto clasificado

JOSÉ A. GUTIÉRREZ JAÉN

jaén. El Real Jaén supo reinventarse ante un Villacarrillo que le puso en múltiples y variados apuros y que revivió la maldición de los últimos minutos.

Ayer quedó claro que el método Tébar también incluye unas dosis de garra, espíritu de superación y fe en la remontada. Ingredientes que pueden ser necesarios en toda fórmula de éxito.

Se sufrió más de lo esperado y por encima de las posibilidades de numerosos corazones blancos ante un rival al borde del desahucio deportivo, cuyos errores de peso le están condenando a despedirse de la categoría nacional.

Los de la capital jienense tuvieron que remontar en dos ocasiones ante un Villacarrillo que por momentos fue muy superior y al que solo pudo tumbar un Migue Montes gigante, cual montaña blanca.

Tres puntos de oro, que sumados a los resultados, favorables, que destiló ayer la jornada dejan a los de Tébar terceros, con un colchón de cinco puntos sobre el quinto (Motril), disfrutando de una posición que da derecho a disputar la próxima campaña la Copa del Rey y con el punto de mira puesto en un Almería B, segundo con cuatro puntos más y que visitará dentro de dos jornadas el coliseo blanco.

El partido no tenía un dominador claro. Real Jaén y Villacarrillo alternaban llegadas estériles que morían en el área rival sin lograr inquietar a Luis Arellano o a Samu, convertidos en espectadores privilegiados. Tan solo en alguna acción a balón parado se rompía con este monótono guión.

El Villacarrillo, bien asentado atrás, confiaba la suerte del duelo en imprimir velocidad en sus acciones con sus hombres de arriba. Pero pecó de ingenuidad en los metros finales.

Las imprecisiones proliferaban en la parcela ancha del terreno de juego. Y la afición local empezaba a desesperarse. Le faltaba una marcha más a los pupilos dirigidos por García Tébar, muy espesos y lentos a la hora de hacer circular el esférico.

Las principales novedades en el once local estaban en la presencia de Manolillo por Juan Carlos y del portugués Luizinho en lugar de Migue Montes. En las filas visitantes destacaba la presencia de Toni, que empezó la temporada con los blancos y se le vio ayer muy motivado. También era un encuentro especial para Juanlu. El de Espeluy militó la temporada pasada en el Villacarrillo y tras dejar atrás una lesión vuelve a brillar en el lateral derecho del Real Jaén. Y para el cancerbero Samu, que como Toni también arrancó la temporada en la casa blanca.

El fútbol, como el sol, aparecía y desaparecía sobre un verde engañoso que no acaba de mostrar su mejor versión.

La más clara la tuvo Dani en el minuto 26. Rompió el fuera de juego y se plantó ante un Luis Arelllano que le ganó la mano al aguantar hasta el último instante. Los de Jesús Párraga estaban contando con una mayor presencia ofensiva, muy aseados tácticamente y con un punto más de intensidad que su rival. Y el fútbol suele premiar y castigar con justicia. Tras un saque de esquina Meissa ganó el enésimo salto en el área y el balón se acabó alojando en la red tras desviarlo Pico. El primer tanto que encaja el Real Jaén en la era García Tébar.

Despertó de su letargo el bloque blanco. Luizinho la estrelló en el larguero tras una dejada de Pedro Beda. Gran disparo del ariete portugués que hizo temblar las maderas de la portería de Samu.

Toni volvió a destilar la clase que atesora en sus botas filtrando un medido pase que dejó solo a Dani, algo escorado a la izquierda, que no encontró los tres palos.

Pero el Real Jaén empató en el 36. Samu se lució en el disparo a bocajarro de Luizinho sacando el balón con el pie, pero el rechazo le cayó a Pedro Beda que solo tuvo que empujarla. Séptimo tanto, desde su aterrizaje, del ariete brasileño, que no marcaba desde la jornada 29 en el duelo en casa ante el Atlético Malagueño.

La máxima de los grandes. La primera ocasión clara para adentro y con una cierta dosis de fortuna, cuando el Villacarrillo había merecido algo más.

El gol tuvo un efecto multiplicador en la moral y la fe de los locales, que empezaron a poner cerco al área rival en la recta final del primer round, pero al descanso se llegó sin más novedades en el marcador.

Tébar dio entrada a Juan Carlos en sustitución de Víctor Armero. El Real Jaén salió algo más enchufado y se volcó sobre la portería rival.

El fútbol es un deporte para listos. Y en el 55 la defensa local se mostró muy endeble a la hora de sacar el balón de su área y el Villacarrillo se cobró un penalti que transformó Niza. Tocaba seguir remando con el marcador en contra.

Y el Villacarrillo seguía empeñado en emborronar su buen partido. Meissa se equivocaba y daba un pase de gol a Manolillo en su intento de despeje, el disparo del siete blanco acabó en el poste.

Migue, gigante

El técnico albaceteño decidía mover sus piezas. Pico y Manolillo dejaban su sitio en el terreno de juego a Migue Montes y Álvaro García. El Real Jaén, con tres delanteros.

El partido necesitaba de un golpe de genialidad de alguno de los futbolistas que destilan clase por sus botas en las filas locales. Y ahí apareció Migue Montes, recibió el esférico en la frontal, se dio la vuelta y ajustó su disparo al palo, inalcanzable para Samu. Partido nuevo con poco más de 20 minutos para el final.

El Real Jaén dio un paso al frente. Los laterales actuaban como dos extremos más. Asumía riesgos defensivos para no dejarse dos puntos en el camino.

En el 81 Pedro Beda mandó alto un disparo desde la frontal. Con el Real Jaén mordiendo en varios saques de esquina consecutivos, Migue Montes y Luizinho tuvieron cerca el tercero.

El milagro se obró en el minuto 88. Higinio y Juan Carlos llevaron el balón al área con fe y un torrente de clase, ahí conectaron con Migue Montes que se fabricó el espacio suficiente para darse la vuelta y librarse de su defensor para poner por delante al Real Jaén.

Alegría desbordada en los locales y duro mazazo para un Villacarrillo que ofreció una buena imagen.

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