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Real Jaén

REAL JAÉN

A la Victoria sólo le faltó el gol

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Un jugador del Real Jaén, rodeado de futbolistas pimentoneros. / JUAN DE DIOS ORTIZ

  • El Real Jaén firmó un partido muy serio ante un aspirante al ascenso como el Real Murcia

  • El capitán y máximo goleador del conjunto jienense, Santi Villa, vio su quinta amarilla por lo que se perderá el partido en casa del Sanluqueño

Mereció más. Pero al fútbol, en más de una ocasión, no hay sabio que lo entienda. El Real Jaén maniató a un galáctico Real Murcia al que hizo terrenal durante los noventa minutos reglamentarios. José Manuel Barla ha pasado al conjunto blanco por un 'Cámbiame futbolero' y en pocas semanas ha conseguido que a la plantilla jienense no la reconozca ni los aficionados que la vieron nacer a principios de temporada. El Real Jaén ha pasado de ser un bloque de juego angustiado y febril, a un grupo de sólidos pilares, que gobierna su propio destino y se siente con autoridad para conquistar el área contraria.

El partido no tuvo una pizca de buen fútbol, ni de fútbol a secas. Hay mucho en juego como para pensar en el espectáculo. Pero lo más importante es que el equipo tiene un plan, y los jugadores los desarrollan con una fe inquebrantable. Ahí está gran parte del éxito del técnico gaditano.

No hubo demasiadas ocasiones de gol, y las que se vieron las protagonizaron los locales. En el minuto ocho se produjo la primera acción de cierto peligro. El capitán Santi Villa puso un centro medido al corazón del área al que Vitu no llegó por muy poco. El delantero jienense sigue derrochando trabajo y esfuerzo pero no encuentra el merecido premio del gol.

Como el encuentro destilaba muy poco fútbol, los blancos tiraban de casta y coraje. En esa guerra, no exento de clase, es un maestro el orcerano Óscar Quesada. Firmó un eslalon para marcharse de cuatro rivales rojos y provocar una falta escorada a la derecha y muy cerca del área de Simón. El lanzamiento, de Villa, dio en la barrera, pero llevaba marchamo de gol.

Intentos visitantes

El bloque dirigido por Vicente Mir presionaba muy arriba. Sólo lograba llevar alguna inquietud a la portería rival con balones largos buscando la espalda de la defensa local.

Barla alineó para este duelo el que viene siendo ya su once habitual. La única baja era la del canterano Joserra. Apercibidos llegaban Felipe Ramos, Nando, Villa y Álex Cruz, otro problema más para una plantilla muy corta de efectivos. En el Real Murcia, Vicente Mir pudo contar con un ex de la casa blanca, Víctor Curto, que era duda por problemas en un tobillo y que llegó a la entidad granota en el mercado invernal procedente del Linares Deportivo. Además, en el once visitante había otro pelotero con pasado, aunque muy breve blanco, como Armando. Y en el banquillo estaba Juanjo. En casa, ya que no fue convocado, se quedó Elady.

El encuentro seguía espeso, perdido en un mar de acciones embarulladas y en las que siempre se acababa mirando al colegiado.

A la media hora de juego el bloque granota empezó a tener una mayor presencia en el área local. Pero sin lograr traducirlas en ocasiones claras de gol.

Los blancos reclamaron un posible penalti sobre Nando. Y poco más que subrayar. El encuentro llegó a su ecuador sin un claro dominador. Ninguna de las dos escuadras estaba logrando imponer su juego.

Vicente Mir realizó un doble cambio en la reanudación. Se marcharon Pumar y Benito y entraron Juanjo e Isi. Los granotas, que contaban en las gradas con unos 300 espectadores animándoles, llegaban a la capital del Santo Reino con una racha de cuatro victorias en las últimas cinco jornadas y sabedores de que un triunfo en Jaén les permitía colarse en los puestos de privilegio.

El Real Murcia arrancó el segundo round lanzado sobre la portería de Felipe Ramos. El canario Rayco encontró por banda izquierda una autopista pero marró en el pase, ya que tenía a Isi, llegando completamente libre de marca en el segundo palo.

El derroche y el despliegue físico de Óscar Quesada estaba siendo digno de ser grabado y emitido a los jóvenes aprendices de peloteros con clase que empiezan en este deporte. Muchos kilómetros recorridos ayer.

Una buena acción de ataque local acabó con un centro raso de Vitu que no encontró rematador. La afición, que había sufrido en la previa largas colas para entrar en el coliseo blanco (algunos lo hicieron con el encuentro ya bien avanzada la primera mitad) intentaba trasladar aliento a sus jugadores.

Al cuarto de hora de la reanudación, la más clara volvía a ser para el Real Jaén. Villa la puso al segundo palo, tras el saque de una falta, y Fede de cabeza buscó la escuadra pero apareció Simón para lucirse y evitar el primero. Tocaba seguir remando. El Real Jaén tenía al Real Murcia metido en su propio campo. Y los seguidores jienenses se animaban con el ya clásico «¡Sí se puede, sí se puede!».

Cambios locales

Barla movió sus fichas en el minuto 67. Álvaro Aguado sustituyó a Víctor Andrés. Y a renglón seguido una mala noticia. Isi amplificaba un golpe colocado justo a la espalda de Villa y el linarense vio una amarilla que le impedirá jugar el próximo encuentro liguero en el feudo del Atlético Sanluqueño. Una baja muy sensible en un enfrentamiento entre dos rivales directos en la lucha por la salvación.

Y en el 75, la descarada juventud de Aguado estuvo a punto de dar una alegría. Su disparo con mucha intención desde la frontal lo sacó con la yema de los dedos Simón.

Trujillo entró en el terreno de juego en sustitución de Vitu en el 34 de la segunda mitad. Si antes del inicio algunos firmaban el empate, por lo que se estaba viendo se podía soñar con los tres puntos.

Reparto de puntos

De ahí al final del choque, el partido no mostró mucho más en las áreas. Las defensas volvían a imponerse a los ataques y con el pitido final, Real Jaén y Real Murcia se repartían un punto para cada equipo.

El Real Murcia finalizó el partido sin firmar un solo disparo entre los tres palos. Y los blancos tuvieron mucho mérito en esto.

Al final el punto, aunque tiene mucho valor, no sirvió para salir de los

puestos de descenso directo a Tercera División. El Extremadura arañó un empate nada más y nada menos que en el feudo del Cartagena. Los jienenses siguen a un punto del play out que ocupa el conjunto extremeño y tras la jornada de ayer la salvación directa está a cuatro puntos (San Fernando). Recreativo de Huelva y Linares Deportivo, justo por encima con 41 puntos.

Quedan cuatro jornadas, doce puntos, para la finalización del campeonato liguero y los blancos se medirán en las dos próximas al Atlético Sanluqueño y al Extremadura en casa. Así, el Real Jaén sigue dependiendo de él mismo para la permanencia. Circunstancia que, con todo lo que ha llovido, es un logro.

Mucha personalidad está demostrando este grupo, a la altura de esta entidad. Aunque el presente les condene, la historia sabrá ponerlos en el lugar que merecen. Simplemente, Jaén nunca se rinde.

Los aficionados se han bautizado a la religión de Barla. Creen, como la plantilla en sus posibilidades.