REAL JAÉN

Carlos Sánchez reivindica el papel de su madre en la salvación del Real Jaén

Carlos Sánchez en una imagen de 2009./IDEAL
Carlos Sánchez en una imagen de 2009. / IDEAL

El que fuera máximo mandatario durante siete campañas relata que el club se salvó por un préstamo de 60.000 euros de su madre

JOSÉ A. GUTIÉRREZJAÉN

Carlos Sánchez, presidente y máximo accionista del Real Jaén entre 2003 y 2010, ha lanzado una carta abierta al club blanco reivindicando el papel de su madre, fallecida recientemente, como salvadora de la entidad jienense en uno de sus momentos más peliagudos de su historia.

Sánchez inicia su relato recordando que «siete anos de mi vida, un 12% de ella, se la dediqué apasionadamente al club de fútbol de nuestra ciudad, nuestro amado Real Jaén, de lo cual no me arrepiento y de lo que estoy muy orgulloso, pues muy pocos seremos los elegidos que se lo podamos contar a nuestros nietos y podamos presumir de ello». Añade que fue «el presidente más longevo de la Sociedad Anónima Deportiva Real Jaén, no del Club pues ello lo ostenta nuestro querido Juan Carlos Hidalgo Mora».

Destaca sobre su mandato que le puso «mucho amor, demasiado trabajo, muchísimo -al menos para mí- dinero, incluso al retirarme tuve que pedir un préstamo para pagar el último arreglo del césped. Y otro para los últimos pedidos del merchandising. Aún después de ocho anos sigo aportando 400 euros mensuales de los últimos pedidos de ropa y equipaciones de todos los equipos y categorías al proveedor Cejudo. Perdí también gran parte de mi 'delicada salud de hierro'. Y seguro que también, sin duda, cometí demasiados errores, más de los que me hubiera gustado».

Sánchez recuerda que incluso tuvo que responder ante un juez por su gestión. «Lo que tengo muy claro, y así lo dijo un Magistrado, es que nunca hice nada intencionadamente en contra de los intereses del Real Jaén. Pero debido a la grave situación por la que pasé, debí haberme marchado antes».

Fue inhabilitado por dos años para ejercer un cargo, «porque fui responsable legal del Real Jaén durante esa época», aunque en la sentencia judicial se recogió que no influyó en la deficitaria situación económica de la entidad, que terminó en un concurso de acreedores del que finalmente salió.

Además, relata una anécdota en la que coloca a su madre, recientemente fallecida, como salvadora del club blanco. «Tengo el alma herida porque nadie de nuestro club se haya acordado de ella y le haya dedicado cuatro palabras». Y destaca que «al final de la temporada 2009/2010, en el último sábado del mes de julio, debíamos abonar una deuda de unos 900.000 euros y me faltaban en torno a 60.000. Sabiendo que no había podido reunir esa cantidad bajé, y con el Real Jaén desaparecido, salí al patio y les dije a la afición y por supuesto a todos los medios que allí esperaban que habíamos pagado y que nos habíamos salvado, cuando en realidad no era así. Pasé el fin de semana peor de mi vida y a las 7 de la mañana de ese lunes, ya agosto, mi hija fue a casa de su abuela, mi mami, Dª Capilla López y le dijo, 'Yeya mi padre tiene un problema muy gordo y necesita que saques tu plazo fijo, como ella lo llamaba, de tu banco y lo llevemos a otro'. Así lo hicieron. Por lo que mi madre también fue salvadora del Real Jaén, como yo, como estos señores de ahora y como muchos más. Pero que a nadie se le olvide que todos los salvadores al final caemos, unos antes y otros después. Pero todos caemos».

Rafael Teruel

Finaliza su carta recordando que «el innombrable de mi sucesor empezó a pagarle a todos los proveedores y acreedores cuando hubo dinero menos a ella, por su odio hacia mi. Él se pagó bien así mismo. A estos aún no les he dicho nada, espero que se den por enterados, pero cuando empiecen a vender aceite iremos a reclamarlo, a sabiendas de que esta publicación no me vendrá bien, pero se lo debía a mi mami, que tantas veces me decía: hijo mío vamos a bajar al campo de fútbol y les reclamamos lo nuestro a esos hombres».

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